domingo, julio 22, 2012

Elogio de la opacidad…


El problema sanitario nuestro rebasa cualquier ejercicio de la imaginación…
Una paradoja: Cuba, isla de sol radiante donde sólo se percibe opacidad en salud. Opacidad que impide el paso de la luz, sinónimo de tristeza, melancolía, oscuridad, umbría y gesta de especialistas en delación, esos que nunca aprendieron la lección de la tolerancia, almas podridas, carentes de hombría y libertad de espíritu, sin pautas de conducta para entender que los medios justifican el fin y no a la inversa. Es cruel enseñar a leer para luego castrar la libertad del leer.
Foto a la derecha el Dr Oswaldo Godoy
La anti-ley en manos infames nos amenaza, crea una sociedad de esclavos y genera una cáfila de sapos y delatores. Infamia de toda infamia es la destitución del epidemiólogo doctor Oswaldo Godoy sólo por decir la verdad. El Hospital Vargas de Caracas está de cerrado luto. Pero parece no pasar nada. La medicina debe ser una preocupación nacional; los médicos alejando nuestros intereses mezquinos deberíamos guiar nuestras prácticas como una misión distintiva y elevar nuestra voz, un clamor estentóreo de protesta ante el envilecimiento moral que permea nuestra sociedad. El problema sanitario nuestro rebasa cualquier ejercicio de la imaginación, si no, que lo diga la grave situación de la vacunación universal en manos tan indiferentes, irresponsables y despreocupadas como indoctas. Como en Cuba, estadísticas inventadas y maquilladas para exaltar la disfrazada carroña revolucionaria hedionda a muerte. ¡Dios nos salve de una epidemia cualquiera que nos encontrará inermes y desguarnecidos!
Momentos vendrán en que censores y catones asalariados, practicantes del proxenetismo médico desparecerán y la medicina dejará de estar secuestrada por cubanos que han contribuido a hacer del nuestro un estado forajido ¡Claro que hay esperanza, pero hay que hacerla realidad!
Fuente: El Universal.