miércoles, julio 04, 2012

Delator en carta al Ministro de Salud de Cuba dice que hay dinero para comprar medicamentos.

Dice el delator, Manuel David Orrio en su carta al Ministro de Salud en Cuba que hay dinero suficiente para comprar medicamentos en Cuba, no es justificable la falta de medicamentos pues las ganancias de las llamadas desde los Estados Unidos y el pago de la colaboración medica en el  exterior  son significativas y hay que emplearlas en comprar medicamentos…, sobre todo el que el sujeto este necesita. Sigue con la perorata y dice:
Nivalín vs. Dinero…y burócratas.
Cito a la Guía Terapéutica del MINSAP, edición de ¡1981! (Ediciones ORBE, La Habana, 1981) donde aparece el Nivalín o Galantamina como medicamento incorporado a la farmacopea criolla, existente en el Archipiélago y por el decenio de los 80 adquirible en cualquier farmacia, de acuerdo con mi experiencia personal. 
Foto a la derecha del chivatientes aparentemente molesto con el Ministro.
Según la misma, el fármaco nombrado es un anticolinesterásico que facilita la transmisión de los impulsos nerviosos en las sinapsis centrales y periféricas, con excitación de los centros reflejos espinales. La Galantamina es más potente y menos tóxica que la Neostigmina. Se  indica para el  tratamiento de las secuelas poliomielíticas en sus períodos restitucional y residual; neuritis facial y otras, radiculitis, polineuritis, mielitis; estados consecutivos a traumas de la columna vertebral y médula espinal, a extirpación de tumores extramedulares y a afecciones vasculares cerebrales o lesiones del cerebro; parálisis espásticas del niño; en la miastenia ejerce un efecto más prolongado que la Eserina o la Neostigmina. Como reacciones secundarias se apuntan: muy raramente tialismo, bradicardia, vértigo; éstas ceden por supresión temporal del medicamento y administración posterior en dosis menores o más fraccionadas. Se contraindica para la bradicardia, epilepsia y  asma bronquial.
Las referencias actuales sobre el Nivalín ratifican o añaden que “se indica durante la convalecencia y la fase residual de la poliomielitis; neuritis; radiculitis; polineuritis; paresias y parálisis espásticos; miopatías; miastenia; distrofia muscular progresiva; parálisis cerebral en niños; parálisis del nacimiento; nicturia; parálisis residual  que sigue una hemorragia del cerebro y algunas formas de impotencia; enfermedad de Alzheimer suave y moderada; para suprimir el efecto de los bloqueadores neuro-musculares “no despolarizadores” (nondepolarizing) y  como antídoto en la intoxicación de la morfina”.
  Estos y otros datos sobre la versión actual  son consultables en  http://www.sopharma.com/  y http://www.nivalin.com/ o, si se desea leer en castellano, en el hipervínculo siguiente:
http://translate.biogenicstimulants.com/wl/services/SN4WFrQDWIj8WCx.... Además, ya se comercializa en tabletas y jarabes, no sólo como inyectable subcutáneo.
Foto a la izquierda junto al Coma-Andante.
Digresión apuntable: el fabricante --  Sopharma, Bulgaria --  refiere eficacia del Nivalín en la  “enfermedad de Alzheimer suave y moderada”.  Por lo menos conozco el caso de una mujer, enferma de ese mal, quien lo consume y ha experimentado una observable mejoría. La paciente puede acceder a ese tratamiento porque tiene una hija residente en España, quien  le envía el fármaco a un elevado costo mensual promedio. La prescripción fue recomendada desde Cuba por el neurólogo Dr. Carlos Maya Entenza  -- mi neurólogo --, el mismo al que ahora se le habría rechazado el Nivalín para mí, cuando el fármaco tiene desde hace más de 20 años un primer destino: combatir las secuelas de la poliomielitis.
A Cuba, se conoce, la amenaza el Alzheimer; parte de su población padece secuelas discapacitantes de las neuropatías que azotaron al país durante los años más duros y hambrientos del llamado período especial  ¿Algo se opone a probar fortuna con un medicamento que estuvo plenamente reconocido por la medicina cubana desde más de  dos décadas atrás?
Se sabe: no hubo razón terapéutica alguna para renunciar al también llamado Galantamina. Simplemente, al desaparecer el campo diz que socialista, la Unión Soviética y el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), Cuba cayó en gravísima crisis económico-social y, sencillamente, NO TUVO DINERO ni para continuar la importación del fármaco… ni para satisfacer miles de necesidades más. El Nivalín es búlgaro; llegaba a nuestro país bajo el sello  Pharmacin, actual Sopharma. Por tanto, huelgan comentarios. Si acaso, recordar que en un determinado momento hubo en el Archipiélago unos 300 medicamentos en “stock cero”, a los que eufemísticamente se les denominaba “en falta”. Ministro: sea sincero consigo mismo ¿Cree que el “en falta” pertenece al pasado?
Sin embargo, aquel ayer no es este hoy: Cuba dispone en la actualidad de cifras millonarias que obligatoriamente han de destinarse a la adquisición de medicamentos o equipos médicos, a tenor del Decreto-Ley 213, el cual legisla un impuesto de 0,245 dólares estadounidenses por minuto de comunicación telefónica con los Estados Unidos de América, sin contar los ingresos por la colaboración de salud en el exterior, principal o uno de los principales aportes a la formación del Producto Interno Bruto (PÎB). Interesante sería, para el pueblo cubano, saber cuánto se ha recaudado a tenor del citado impuesto, vigente desde hace unos 10 años. También, conocer cuánto del mismo se ha invertido o gastado en aquello a lo que la ley OBLIGA ¿Garantiza Ud. que no ha habido ilegales desvíos de recursos, procedentes de ese tributo?
Además, posee el Archipiélago una respetable industria biotecnológica y farmacéutica, capaz de emprender proyectos de intercambio y colaboración. Se rumora sobre el interés de los búlgaros por acceder al  criollo Vidatox, fármaco elaborado a base del veneno de un escorpión único de nuestro país, el cual ha probado eficacia en paliar o hasta eventualmente curar algunos tipos de cáncer. Entonces, ¿no puede haber colaboración y hasta buenos negocios farmacéuticos entre Bulgaria y Cuba?    
…., esto continua….,