jueves, febrero 16, 2012

Un ejemplo de práctica médica sádica y criminal en Cuba.

Ahora que tanto hablamos y circula por la red las “cartas de los médicos cubanos’ y se emplean argumentos en el análisis de la conducta de los médicos, la práctica de esta profesión y la ética que le acompaña , es bueno traer a estas páginas este ejemplo de accionar criminal de los médicos del penal , Combinado del Este en Cuba.  Estas dos bestias, que dicen ser médicos cubanos se ensañaron contra este joven recluso y lo mandaron a la muerte. Son ellos: la doctora teniente Elisa y el doctor Planas del Hospital Nacional de Reclusos. Lean la información:
San Miguel del Padrón, (PD) Desde el Combinado del Este, el preso Daniel Pérez Díaz informa que Leonardo Brindis Villalobo, de 22 años, murió en la noche del 3 de febrero en el hospital nacional de reclusos por negligencia y maltratos de los médicos del penal.
Brindis Villalobo se encontraba ingresado en el hospital nacional de reclusos, (HNR), en la sala B, debido a que tenía descompensada la glicemia.
 Su madre, al saber del estado en que se encontraba su hijo, se dirigió al hospital donde anteriormente se atendía. La doctora que se ocupaba de atenderlo desde hacía varios años, coordinó con los médicos del HNR, para ingresarlo en su hospital de urgencia, pero la doctora teniente Elisa, y el doctor Planas, no accedieron al traslado negándole la atención urgente al preso, que se encontraba con fiebre alta desde hacía cinco días.
Leonardo Brindis había solicitado la licencia extrapenal desde hacía un año, pero se la habían negado.
Este enfermo apenas comía porque no recibía la dieta adecuada. Los médicos de la prisión consideraron que su enfermedad era fingida.
El 2 de febrero Brindis intentó suicidarse tomándose 8 tabletas de carbamazepina. La jefa de la sala B, la teniente Elisa, cuando supo lo ocurrido, gritó que él no tenía nada, que se levantara de la cama. El paciente, con 39 grados de fiebre, fue conducido al baño, donde le tiraron agua fría y le restregaron el cuerpo con una escoba, tirado en el piso. Unos presos comunes que trabajan en el hospital tuvieron que levantarle la cabeza para poder bañarlo. La doctora Elisa manifestó que él se merecía que lo trataran de esa manera
Cuando murió llevaba 5 días en huelga de hambre, en la sala de orden interior, del Hospital Nacional de reclusos. Estaba muy débil y como no podía valerse por sí solo, se defecaba y se orinaba en sus ropas.
En la mañana del sábado 4 de febrero, los presos políticos Raúl Rodríguez Soto, presidente del Movimiento 10 de diciembre, y Daniel Pérez Díaz, delegado de dicho movimiento realizaron una protesta para pedir que se investigara las circunstancias de la muerte de Brindis, y denunciar los maltratos a los presos enfermos.
Los médicos tuvieron que comparecer ante las autoridades de control interno del penal, pero no tuvieron problemas, todo quedó ahí”, comentó Pérez Díaz.
*Periodista Independiente Buro de Prensa CAPPF/CDHD Representante en la Habana de Partido Libertad y Democracia (Holguín) Grupo de Apoyo a Las Damas de Blanco. Edita en Blog Dania Virgen García