domingo, enero 31, 2010

Los médicos cubanos que desertan son “un puñado de egoístas”.

Esto dice Ricardo Alacrán, sicario mayor de mente envenenada de la crápula gobernante de Cuba. La emprende contra los Médicos cubanos que ponen distancia con la Isla sojuzgada y lo hacen desde terceros países. La información está en el Blog Punto de Vista y el comentario adicional aparece en el Blog Evidencias. Aquí les dejo la nota:
Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, dijo hoy, en la clausura del Encuentro Nación y Emigración de la Habana, que los médicos cubanos que deciden dejar la Isla para instalarse en otros países son "un puñado de egoístas". "Cualquiera de los cubanos y las cubanas, centenares de miles que han cumplido y cumplen esas misiones -dijo Alarcón en su discurso-, no necesitan más que acudir a un consulado yanqui para recibir de inmediato visa y residencia. Sólo un puñado de egoístas lo han hecho y disfrutan su mezquindad inflados por la industria del embuste".
Ricardo Alarcón, Presidente de esa mentira llamada Parlamento Cubano, ha dado un discurso en la clausura del Encuentro de Cubanos Residentes en el Exterior, Contra el Bloqueo y en Defensa de la Soberanía Nacional, en La Habana.
Alarcón se queja de que los médicos cubanos que cumplen misiones internacionalistas no tienen más que ir a un consulado norteamericano para obtener una Visa hacia ese país, pero no menciona que la Isla se ha quedado sin médicos precisamente por ese afán de ayudar a otros, como parte de campañas que pretenden vender una imagen de prosperidad al exterior que el cubano de a pie, no logra percibir. De hecho, muchos de estos médicos se lanzan a estos viajes para poder adquirir artículos que les sería imposible llegar a tener trabajando toda su vida en los hospitales cubanos. Tampoco menciona las sanciones a las que son sometidos los trabajadores del sector de la salud que se deciden a abandonar la Isla, estén o no cumpliendo misiones, y a los que se les castiga con cinco años sin poder salir de su país o la retención de sus familiares en la isla.