lunes, mayo 01, 2006

Los grandes chulos. Opiniones sobre las relaciones en materia de Salud entre Cuba y Venezuela.


Estimados lectores, les presentamos un resumen del excelente articulo: “Los grandes chulos” cuyo autor es Alberto Franceschi, y que apareció en el sito Web: www.noticierodigital.com. Nos hemos limitado por razón de espacio a presentar los argumentos relativos a la relaciones en materia de Salud Pública, entre Venezuela y Cuba. El artículo completo puede ser consultado en la Red.
Los grandes chulos. Por: Alberto Franceschi
Acabo de leer la cifra oficial del gobierno cubano que dice tener en nuestro país 24.000 médicos. Si además sumamos los entrenadores deportivos, los alfabetizadotes, los asesores de todo tipo, los que andan armando negocios y peculados, como el central azucarero Zamora, la abultada nómina de espías de G2, el total de bacalaos es de por lo menos 50.000 cubiches.
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Cuando Chávez pisó suelo cubano, apenas salido de Yare, y fue recibido por Fidel, con honores de Jefe de Estado, el Prometeo de Sabaneta soltaba chorritos de pipi, como cuando un perro demasiado expresivo recibe a su dueño tras un mes de ausencia. El flechazo fue telúrico, como dicen los poetas ramplones. Y después, cuando loquillo le puso la mano al coroto, el anciano zorro cubano se frotó las manos y se dijo: “ay papá se armó un limpio, este ya lo tenía en el bolsillo y me saldrá fenómeno porque está dispuesto a regalarnos miles de millones de dólares."
Y así fue. La burocracia castrista nos cuesta mínimo entre cuatro y cinco mil millones de dólares anuales. Sólo en médicos, saquen la cuenta, a cinco mil dólares mensuales cada uno: mil quinientos millones anuales. Muchos amigos comentan la penetración comunista del castrismo a través de los médicos. Yo creo más bien que el objetivo de Fidel es puramente económico y que la buena imagen del humanitarismo de los enfermeros cubanos le revierten también al barbas en otros churupos por otro lado.
No es bueno echar pestes contra un plan de medicina primaria que le resuelve a la pobre madre de un barrio, a media noche, como bajar una fiebre o detener una diarrea a un niño que se les deshidrata en brazos, esperando que amanezca para ir a una emergencia atiborrada de un hospital en desastre.
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El médico cubano en cuestión, es alojado en nuestros barrios y recibe unos 300 dólares mensuales. Automáticamente al venir al país su familia recibe en Cuba otros 100 ó 150 dólares en equivalencia en pesos, y accesos a privilegios que significan un mejoramiento de su nivel de vida. Uno o dos hermanos del que se vino tienen por ejemplo un cupo en la universidad con derecho a beca adicional o cualquier otra canonjía. La familia de este médico le escribe, desde su Cuba del alma, contándoles las cosas maravillosas que les ocurren por estar él cooperando con la revolución bolivariana… Compramos una piñata y le celebramos a tu hija menor el más feliz de sus cumpleaños, conseguimos tal y cual confetis etc. Ramoncito (el hermano menor) entró al grupo elite del partido en la universidad de La Habana… Cuantas cosas cambiaron desde que estás allá...
El médico, un buen tipo que aquí gasta en los supermercados su sueldo mediano comprando lo que le venga en gana, sin una maldita tarjeta de racionamiento como allá, de verdad no es ningún comunista fanático y podíamos admitir que le animan nobles propósitos. El sabe sin embargo que de ipso facto, si se le ocurriera desertar, su familia queda marcada para la desgracia y él abortaría la experiencia de convivir buenamente con un noble pueblo solidario y entusiasta que le brinda afecto y que valora su esfuerzo.
Castro mientras tanto se en bolsilla los otros 4.500 dólares con los que la misión Barrio Adentro paga los honorarios de ese médico al estado castrista. Esos 4.500 dólares van a Cuba a pagar esbirros, burócratas haraganes del partido, censores, militares etc.
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No necesito ir a Cuba para imaginar con certezas que por cada equipo que se compre para las clínicas de diagnostico del barrio adentro 2, se le enviará otro a Cuba y los médicos cubanos ya volverán entrenados en su manejo. ¿Cuanto nos cuesta una operación de cataratas en Cuba? Apuesto lo que sea, que con pasajes a precio de oro pagados a Cubana de Aviación, hoteles del estado etc. y honorarios deducidos por petróleo liviano bien caro, ese operado, centenares de miles de toda América según el plan que costearemos nosotros, que salen en góndola, por la gratuidad para el paciente, se nos transforma en 10 ó 20 veces el precio de lo que aquí costaría en una clínica privada. De ñapa tenemos que cantar loas a Castro por la supuesta magnificencia de su misión milagro.
Si desde hace seis años este gobierno hubiera reunido administrativamente todas nuestras excelentes Facultades de Medicina para otorgarles un presupuesto que representara la mitad de lo que le mandan a Fidel, nosotros tendríamos ya graduados y postgraduados, después de haberlos becados a todos y en excelentes condiciones de estudio, a 100.000 médicos y trabajadores de la Salud de todas las más exquisitas especialidades. Pero como esto ya no se hizo pensemos por un minuto que ocurriría si con la mitad de los dólares que le mandan a Fidel, el gobierno pagara 10 millones mensuales a todo médico, de cualquier origen incluidos los cubanos, pero sin control del G2, que quiera residenciarse en un barrio venezolano y atender la población barrio arriba.
No puede pretenderse mejorar la Salud del país pagándole a un médico venezolano, del sector público, el salario mínimo mientras que tres cuartas partes de lo que nos cuesta Barrio Adentro le llega a Fidel para pagar sus parásitos: el millón de soldados y policías que mantiene esa cárcel en forma de isla.
De la misión chuleo adentro algún día conoceremos sus verdaderos costos y la gran mascarada que embaucó a tantos. Cuando pienso en estas y otras muchas de nuestras desgracias, no puedo menos que pedir recordar que esta pesadilla tuvo sus grandes responsables en factores poderosos, siempre innombrables…estos polvos vienen en realidad de magnates fabricantes de lodo.