jueves, enero 15, 2015

Una paciente en un Cuerpo de Guardia en un hospital habanero.

Deja mucho que desear la Salud Pública
Paciente en el Cuerpo de Guardia a la espera de ser atendida

A las 3:30 de la madrugada del 14 de enero,  en el Hospital Miguel Enríquez (antigua Benéfica) en el barrio de Luyanó, en el capitalino municipio de 10 de Octubre, se hallaba la señora Andrea Angélica Félix Fariñas de 49 años de edad y vecina de los alrededores de la localidad. Ella se encontraba  en estado de intranquilidad y al parecer –por la forma que respiraba- presentaba una crisis de asma.
Después de ser atendida en el Cuerpo de Guardia, le prescribieron una inyección endovenosa de dextrosa.  Al preguntarle Andrea al enfermero qué le iba a suministrar, le explicó que eso no era para el asma, sólo un compuesto de agua de azúcar, pero era  lo que le habían indicado.
Paciente cuando se le administraba inyeccion intravenosa
de dextrosa para la falta de aire

La paciente en medio de su estado de alteración, comenzó a hablar con el enfermero, delante de todos los que allí se encontraban, y le explicó que el motivo que la hizo ir allí fue una riña familiar y  llamaron a la policía, los agentes la condujeron  en una patrulla hasta la Unidad de Policía de Aguilera, y de allí la trasladaron a este hospital, dejándola sin zapatos.
La mujer se quejaba constantemente de que la policía le había robado las sandalias y también unos cucuruchos de maní que ella vendía en una carretilla, que tenía a su lado, pero sin su mercancía.
Al pasarle la inyección se sentó en el lobby  del cuerpo de guardia y allí comenzó a sentirse mal, con falta de aire y cayó al piso convulsionando y soltando espuma por la boca. Los pacientes y acompañantes que se encontraban en el salón, salieron de prisa en busca de un médico y al llegar a la consulta de medicina se encontraron que estaban dos médicos, que no eran cubanos, por su forma de hablar parecían de algún país latinoamericano. Llamaron al camillero, quien tardo más de 30 minutos sin aparecer, mientras que Andrea seguía tirada en el piso.
Paciente en el suelo en situacion critica a la espera
de ser atendida.

Al formarse un barullo entre los presentes, que estaban pidiendo hicieran algo por la mujer sin atender, repitiendo que no la dejaran morir; buscaron a una doctora, que al parecer era la Jefa de la Guardia, que estaba durmiendo en el cuarto de al lado de la consulta y vestía de rosado.
No se pudo saber cuál fue el final de esta mujer, ni tampoco quien se responsabilizaría por tamaña negligencia.
La Habana, 15 de enero de 2015.

Información enviada por correo electrónico desde Cuba de la Red cubana de comunicadores comunitarios.

1 comentario:

Romina Benaventana dijo...

gusanos forros! con sus ideas la salud seria esto.
porque no vienen a argentina capitalista a atenderse a un hospital a ver si los atienden, por gente como uds no se puede avanzar. pero el mundo esta cambiando, esta entendiendo lo que pasa realmente. uds gusanos van a dejar de existir.