lunes, mayo 12, 2014

Un pedido desde Cuba de solidaridad para ayudar a un conocido opositor muy enfermo.

Las propuestas de  establecer un mecanismo para que los disidentes y opositores en Cuba tuvieran una atención medica separada de la que ofrecía el gobierno a los cubanos en general fue una idea que escuche  en reiteradas  ocasiones en Cuba. La argumentación era y es convincente;  pero crear un mecanismo separado del sistema nacional de salud con todos los recursos para atender a los disidentes, opositores, expresos políticos y a los familiares era una quimera, deseada por muchos pero una quimera. Cuando se me preguntó en una ocasión sobre esto, argumenté que los órganos represivos del régimen sabotearían de inmediato cualquier iniciativa y tratarían por todos los medios de involucrar a las  personas interesadas en mala práctica, esto en el mejor de los casos. Crear toda una estructura de atención es muy difícil; lo que sí se puede hacer  es crear los mecanismos para hacer llegar medicamentos y tratamientos de soporte, valoraciones médicas en el exterior contando con la información aportada desde Cuba y eventualmente tratar de que los enfermos, si  es necesario, viajen al extranjero a recibir atención médica.
Es una realidad que los que se oponen en Cuba al régimen no tienen acceso a todos los recursos de salud y que las facilidades de salud pueden estar comprometidas con prácticas criminales como pudo ocurrir en el caso de Laura Pollán. La ayuda pasa por un acto de solidaridad.., entonces  diseminemos esta información. (El Editor del Blog)
Lawton, La Habana, (PD) Leí la noticia y de inmediato la relacioné con el triste episodio y los eventos relacionados con la muerte de Laura Pollán. Recordé a los voceros médicos representantes del staff encargado de la atención de Laura y como estos parecían estar más interesados en investigar, hacer experimentos, pruebas, etc., y relegaban esto que me parece lo esencial, curar.
De paso, recordé mis experiencias en tal sentido y ciertamente afirmo que un hospital en Cuba, sea el que fuere, no es el mejor lugar para que un disidente, opositor, periodista independiente, dama de blanco, bibliotecario independiente, etc., recupere la salud.
Rogelio Travieso Perez 
La noticia publicada por Osmar Laffita en este medio, sobre el agravado estado de salud del veterano opositor Rogelio Travieso me mueve a esta reflexión. Entre tanto viaje, idiota empoderado, apartamentos adquiridos para hacer algo en algún momento, automóviles, etc., ¿alguien habrá pensado en hacer alguna cosa para que los que enfrentan la realidad cubana desde el ángulo contestatario, puedan como mínimo recibir atención estomatológica, tratamientos médicos y cosas de ese estilo, con garantía de una atención médica adecuada fuera de Cuba?
¿Ignora alguien entre los creadores de héroes de la información, pensadores globales, etc., que ir a un dentista, ser intervenido quirúrgicamente y otros azares de salud son riesgos ciertos para la vida de opositores y disidentes? ¿Ya olvidaron, echaron tierra y dieron pisón a Alfredo Fernández Silva?
Si existen reportes de que antisociales de respuesta rápida al servicio de la policía de Seguridad del Estado han pinchado a damas de blanco (Laura Pollán), opositores y disidentes en las calles cuando estos han salido a disputarlas a revolucionarios, ¿nadie guarda al menos la duda sobre para qué se hace esto?
Los últimos tuits recibidos desde Matanzas de ese hombre bueno y decente que coordina entre tantas cosas UNPACU, me refiero a Félix Navarro, el mismo que reside en la tierra de la que se habla cada semana sobre disidentes y mujeres de blanco maltratados, espanta.
Cuenta Navarro que los pacientes del hospital de Colón, en aquella provincia, no disponen de mamparas que protejan el pudor y los pacientes deben bañarse a la vista de todos. No hay tan siquiera mercuro-cromo para curar.
Hago un llamado a la conciencia y a la vergüenza de los buenos que aún no la han perdido y que por buenos, nunca la perderán. Busquen la forma para que Rogelio Travieso reciba una atención médica decorosa. De paso, creen la garantía de que nuestra gente no quede para morir echada en un rincón, aunque haya que sacrificar la fabricación del próximo héroe o el próximo pensador global o se deje de empoderar algún idiota, se deje de comprar algún apartamento o algún automóvil.
Por favor, recuerden que en Cuba, "las universidades son para los revolucionarios", al igual que las calles, los hospitales y el resto.