miércoles, octubre 17, 2012

Una familia de médicos cubanos junto a sus dos hijos desaparece en Panamá.

Dos médicos de nacionalidad cubana, uno de ellos con un contrato de trabajo con el gobierno de los EE.UU., han desaparecido misteriosamente con sus dos hijos.
Pudiera ser mucho peor o mucho mejor de lo que se cree. Dos médicos de nacionalidad cubana, el Dr. Nivaldo Linares Pérez y la Dra. Sayli Álvarez Díaz, junto con sus dos hijos, Alvaro Alvarez Linares (16) y Adrián Linares Álvarez (9), salieron a hacer unas compras a finales de la tarde del pasado 9 de octubre, y no se supo nada más de ellos. La familia ha desaparecido de la vista, su carro fue encontrado en el estacionamiento del centro comercial “Paitilla” en Panamá, no se sabe nada más.
Ese mismo día, el Dr. Linares Pérez ( foto a la derecha)  había faltado a una reunión con una delegación del Centro para el Control de Enfermedades de EEUU, que habían viajado desde Atlanta exclusivamente para la ocasión.
El Dr. Linares Pérez no solo es de origen cubano, sino que también es un ciudadano mexicano naturalizado. Linares es un epidemiólogo que trabaja para el CDC, pero se encontraba trabajando para una misión de la Embajada de EE.UU. en Panamá.
Algunas de sus obras publicadas se refieren a la prevalencia del consumo de drogas ilícitas en América Latina. El Dr. Alvarez Díaz es además, un nefrólogo pediátrico cuyas investigaciones sobre los recién nacidos con problemas de riñón ha sido publicadas en importantes revistas médicas cubanas.
Foto a la izquierda Dra Sayli Alvarez Diaz.
Los dos hijos de la pareja se habían inscrito en la Academia Balboa. Antes de llegar a Panamá, la Familia había estado viviendo y trabajando en Guatemala.
Un portavoz de la Embajada de los EE.UU. en Panamá, confirmó en un escueto comunicado la noticia de que al menos uno de los médicos había estado trabajando para el gobierno estadounidense.
Podemos confirmar que un empleado con contrato de trabajo en la Embajada de EE.UU. y la familia tienen en la actualidad paradero desconocido”. “En este momento, no hay ninguna indicación de que se le haya provocado cualquier daño a la familia”.
La Embajada de los EE.UU. está trabajando en estrecha colaboración con la Policía Nacional panameña en la materia”.
Así, solo resta preguntarnos con quién y qué nos enfrentamos. ¿Es esta una historia de espionaje? ¿Se trata de un secuestro?  ¿Es sólo algo que ocurrió?
FUENTE: www.thepanamanews.com / Eric Jackson. 14/Octubre/2012.