miércoles, octubre 03, 2012

Obstáculos a los profesionales de la salud en Cuba para emigrar al exterior

En Cuba el estudio de la medicina en toda su variedad, y en todos sus niveles, impone un monumental sacrificio, no solo por la dedicatoria que ella en si requiere bajo terribles condiciones de vida. Sino que, una vez graduado en cualquiera especialidad de esta hermosa rama: médicos, enfermeras, especialistas y técnicos se ven imposibilitados a decidir qué hacer libremente con sus vidas.
 Cualquier intento de los capacitados por independizarse de las garras del Estado, principalmente cuando se trata de salida del país, debe pasar por la engorrosa resolución ministerial del año 2004. Normativa que establece para todos los profesionales de la salud, solicitar una liberación al Ministro de esta rama pública que solo es posible obtener -a duras penas- pasado cinco años. Periodo que instituye el “sacro” todopoderoso gobierno comunista para cobrarles los “sacrificios” de la formación profesional que suponen invirtieron en ellos.
 Estos límites van más allá de eso. Si alguno intenta pedir baja en medio de este proceso puede ser separado por indisciplina de su centro de trabajo. Por supuesto, esto no significa que se vean eximido de correr los mismos trámites que prevé la resolución del 2004. Un verdadero abismo diabólico en los pies de los profesionales de la salud, que osen salirse de la empresa médica particular del gobierno militar.
Leydis Pérez Laborí, una profesional graduada en el 86 que se desempeñó por más de veinte años como técnica en atención médica estomatológica, en la Clínica “Severino Rosell de la Provincia de Artemisa -única en el territorio- fue botada hace algún tiempo de su puesto laboral expresamente por el “delito” de solicitar su liberación en el 2005 con vista a reunirse con su familia en EEUU.
Ella había iniciado los trámites establecidos a finales de ese año ante la unidad presupuestada municipal de salud de artemisa. Tras mantenerse trabajando un larguísimo periodo mientras llegaba su liberación, decidió pedir la baja definitiva. Increíblemente, la respuesta fue la expulsión del centro médico. Sanción de cuatro años que consta en una resolución firmada por la Dirección municipal del ministerio de salud pública de Artemisa, al amparo del decreto ley no 176/97, a la que obtuvo acceso este reportero.
Esta ley establece en su artículo 12 que las entidades profesionales de la salud elaboran sus reglamentos disciplinarios. Los cuales contienen las infracciones típicas; las que se consideran graves y la facultad para imponer medidas disciplinarias correspondientes, “entre otros aspectos”.
Leydis, quien desde hace años intenta su reunificación familiar en el exterior, declaró a Cubanet… que “la solicitud de liberación al Ministerio de Salud Pública es camino tortuoso y desesperante”. Imagínate, continúo diciendo… “este proceso comienza en el Municipio, quien lo envía con toda su calma a la Provincia. Tras los cinco años obligatorio, hay que enviar otra re-solicitud de confirmación y en mi caso espere un año más para recibir respuesta, aun cuando ya me habían separado de la clínica”.
Actualmente está profesional de la salud, se encuentra sin trabajo, acosada ya que su padre fue un preso político. Desde finales del 2011 fue liberada. Ahora mientras espera por una entrevista en el departamento de refugiados al que pidió asilo desde hace algún tiempo, debe establecer cada año una prórroga de la petición de liberación al Ministerio de salud pública.
 Esta situación la mantiene en una contante zozobra ya que si tuviera la visa en ese momento no podría salir de Cuba, por cuanto la respuesta de la prorroga anual no está confirmada en estos momentos, y a veces demora meses.
 Este no es un caso aislado, muchos profesionales de la salud sufren las limitantes impuestas a este sector, las que consideran barreras para seguir explotándolos. De ahí que muchos de estos especialistas aprovechan las misiones en el exterior para quedarse a residir en otros países donde reciben salarios acorde con su profesionalidad.
*Un cubano dedicado a la lucha pacífica por la construcción democrática de mi país. Me incorporé a la oposición democrática desde 1995. Hasta los días de hoy dedico todo mi tiempo de una forma u otra a la causa por la libertad de Cuba. Dirigí y funde el Movimiento Liberal Cubano nacido el dos de julio del 2002, organización devenido en Partido Liberal Nacional Cubano desde 3 de mayo del 2007. Edita el Blog personal leonlibredecuba