miércoles, agosto 11, 2010

Problemas en Cuba para formulación…, del acido acético y escases de Aspirinas.

Aspirinas
LA HABANA, Cuba, agosto 2010 - Las estudiantes extranjeras de medicina que me atendieron en el cuerpo de guardia de Otorrinolaringología del hospital Calixto García, el pasado 25 de julio, despertaron mis sospechas.
Después de revisarme los oídos, me extendieron la receta para mandar a preparar en alguna farmacia acido acético al 2% para los lavados indicados. Me sorprendió que, además, me explicaran y hasta escribieran al dorso del método, el modo de preparar un sustituto casero con una parte de vinagre por dos de agua hervida si no encontraba la fórmula recetada.
En ninguna de las farmacias con dispensario que visité en la Habana, ni en Palma Soriano, contaban con el ácido para preparar la fórmula que necesitaba. Las estudiantes conocen la realidad de Cuba, aunque obviamente no puedan, o no quieran, hablar de ella abiertamente a los pacientes. ¿Es esto parte de la ética médica en que se forman?
Por mi esposa, farmacéutica jubilada, ya conocía que en el dispensario de Cabañas, en el municipio Mariel, continuamente faltan el alcohol, el agua destilada y otros componentes primarios que impiden preparar muchas fórmulas.
La crisis del sistema de salud cubano no sólo incluye la falta de 150 medicamentos industriales sino muchas de las materias primas para elaborar fórmulas indicadas por los especialistas. El temor de los usuarios a que esté en falta cualquier medicamento, sobrecarga a los farmacéuticos, quienes, además de verificar si existe lo demandado, despacharlo, rebajarlo en la tarjeta de control, llenar el recibo, cobrar y dar el vuelto, deben también responder las continuas preguntas de si hay esto o lo otro.
Después de esta vivencia y algunas indagaciones, entendí lo que inicialmente me pareció sin sentido. Al entrar en la farmacia de Palma Soriano, en la provincia Santiago de Cuba, observé un pedazo de cartón recortado a mano y pegado sobre un cristal que da a la entrada del establecimiento, donde se leen estas palabras: Hay aspirinas.
Inteligente forma de calmar los ánimos, dar esperanzas y, de paso, eliminar parte de la sobrecarga a los pobres farmacéuticos. Y pensé: ¡Ñoooo, apretaron!
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*Periodista independiente cubano. Radicado en Ciudad de la Habana, Cuba. Miembro de Corriente Martiana.