sábado, enero 31, 2009

Cuba: Psiquiatría y Sociedad en la Revolución.

Continuación de la discusión en relación a temas de Psiquiatría y Sociedad.
En
nuestro documento anterior presentamos lo que fue parte de la discusión entre los participantes de la Conferencia Nacional de Instituciones Psiquiátricas (La habana 1963). El enfoques de la Psiquiatría manejada por la recién estrenada Revolución. En esta nueva entrega de parte de documento – articulo ya citado en estas página y que consideramos de muy útil al proporciona información esencial; el autor ahora trascribe la continuación de la discusión donde participan personalidades de la Psiquiatría cubana. Esta es la continuación al artículo anterior:
Dr. García Oliva.-Compañeros: Nosotros venimos en representación del Ministerio del Interior (...) Ustedes saben que el Ministerio del Interior es el organismo del Estado que tiene la responsabilidad administrativa y ejecutiva de la política interior del Gobierno Revolucionario. En este sentido, tenemos que lidiar con delincuentes de la sociedad anterior, los que delinquían desde el poder capitalista, los otros delincuentes de delitos llamados comunes, y tenemos que luchar también contra los delincuentes que se organizan contra el Poder Socialista, o sea, los contrarrevolucionarios. Entonces, tenemos instituciones, establecimientos, para alojar a todos esos delincuentes, a los delincuentes contrarrevolucionarios que les llamamos esbirros comúnmente, y también a las llamadas lacras sociales, aquellos que cometían delitos comunes y también los que hacían actividades antisociales: prostitutas, proxenetas, etc. (...) La labor que se ha hecho ha sido una labor que nosotros no hemos divulgado, porque consideramos que todavía está en una fase experimental, a pesar de que ya lleva más de un año y medio de desarrollo y funcionamiento, porque el criterio de la Dirección del Ministerio ha sido no divulgarlo hasta ahora (...) A pesar de que ha sido una política empírica, sin basamento científico, nosotros hemos atribuido el éxito a la calidad humana, a la gran calidad humana de los compañeros que laboran en el Ministerio, a veces con un nivel de escolaridad muy bajo pero con una conciencia revolucionaria extraordinaria (...) No nos oponemos a que los compañeros psicólogos y psiquiatras intervengan en estas labores de reeducación (...) no creemos que los métodos de reeducación que nosotros empleamos sean los adecuados para tratar a enfermos. Y pensamos --y esa es una cuestión de principios que nosotros planteamos aquí-- que en nuestros centros de reeducación no deben estar esos tipos de enfermos (...) Ahora, la experiencia nos ha demostrado que otros menores --inclusive esos que ustedes veían por L y 23, por aquí por esta zona de la Rampa--, con un índice de delincuencia elevado, o pre delictiva, se han transformado extraordinariamente en estos centros.
Julio Feijoo: -Yo no pensaba hablar hoy, pero cuando entré estaba hablando el compañero Oliva y esto me ha animado a hacer una cuantas preguntas y a orientarme (...) ¿Qué criterio médico-jurídico se sigue en estas cuestiones?, porque en estos momentos existe una falta total de coordinación en lo que se refiere al concepto de peligrosidad (...) existen dos criterios de peligrosidad. Uno, en el Código de Defensa Social, art. 48 inc., que define la peligrosidad como predisposición morbosa congénita o adquirida, que debilitando los frenos inhibitorios hace que el individuo tenga predisposición a delinquir. Este concepto fue ampliado en Doctrina de 22 o 23 de agosto y en septiembre de 1940/4 (...) y en esto se establece bien claro que tratándose de un problema morboso, que implica la enfermedad, necesariamente debe llevar el asesoramiento psiquiátrico para poder dictaminar el grado de peligrosidad del sujeto. Pero, el año pasado, dos meses después de nuestra Conferencia Psiquiátrica, salió un Decreto en la Gaceta Oficial, donde el Ministerio del Interior puede, per se, declarar el estado peligroso de un sujeto sin asesoramiento médico, y a ese efecto solamente requiere del asesoramiento de miembros de la CTC, de la FMC, de los Sindicatos y Comités de Defensa. La confusión (...) se me acaba de agudizar más, cuando el Dr. Oliva me habló de pre delincuencia, término que por primera vez oí en la tarde de hoy, y me ha intrigado mucho, porque puede ser que haya una figura que yo desconozco. Y yo quisiera me explicara, porque yo conocía la peligrosidad pre delictiva, pero como la pre delincuencia no la conozco, quién sabe si eso sea lo que está tratando el Ministerio del Interior (…). El habló del sujeto no enfermo, y ahora es donde me he confundido yo más, que es lo siguiente: de acuerdo con todas las doctrinas del delito, inclusive la que se ha mantenido en la Unión Soviética, el problema del delito se considera como una enfermedad. Y eso viene manteniéndose desde hace más de doscientos años, mucho antes de que Lombroso asomara la nariz en este globo. Pero ahora resulta que nosotros nos estamos encontrando con una cosa muy curiosa: los delincuentes normales y esto sí me ha preocupado (...)
Diana Rodríguez Fuentes: -. (...) La cuestión semántica que tanto me molesta es el nombrecito de "lacra social" (...) Porque si estamos ahora considerando problemas de dignidad humana, de evitar discriminación, ¿por qué hablar de rehabilitación de prostitutas y de proxenetas y de lumpen y de todas esas cosas? ¿Por qué categorizarlos, si los vamos a rehabilitar? ¿Por qué no llamarles simplemente rehabilitación de menores y de adultos? (...) Me parece que el nombrecito debe cambiar y lo propongo aquí como una sugerencia al compañero del Ministerio del Interior.
Sr. Presidente:-. Ya está cambiado, y se llama así como ella dice (APLAUSOS).
Dra. Diana Rodríguez Fuentes: -. Ah, magnífico.
Dr. García Oliva: -. Nosotros no le llamamos rehabilitación, sino reeducación.
Dra. María del Pilar Torres: Quisiera ver en qué momento se le da un poquito de impulso a la divulgación del conocimiento psiquiátrico a nivel de la población (...) El pueblo no sabe todavía qué cosa es una enfermedad mental; todavía hay prejuicios, factores culturales de gran atraso, por lo que muchos buscan ser tratados en centros espiritistas. O sea, el pueblo no tiene conocimientos a través de una divulgación organizada.
Dr. Armando de Córdova: Es de interés volcar la Escuela de Medicina dentro del pueblo, y tenemos pensado y ya programado una serie de ideas con respecto a la popularización de todos estos temas psiquiátricos por la televisión, periódicos, utilización de los organismos de masa, los cien mil Comités de Defensa que existen, en combinación con el Ministerio de Salud y el de Educación (...)
Fuente: Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana, vol. 4, no 3, 1963
Continuara…………….,

5 comentarios:

Lazaro Gonzalez dijo...

Importantisimo documento para la Historia de Cuba. Gracias. Lo enlazo con su permiso.

Medicina Cubana dijo...

Esta informacion, sigue.

Gonzalo Hernandez dijo...

Alla por el año 1966 mis padres, mi madre principalmente, decidieron llevarme a ver al doctor Vega Vega un psiquiatra que en eso años habia fundado una institucion que le llamaban "El Hogar 15". No tengo la menor idea de porque el nombre ni mis padres recuerdan tampoco.
Estaba ubicado en la calle primera creo que entre ocho y diez en el vadado frente a lo que conociamos por el Camilo Cienfuegos. Era antes de la revolucion un club privado del cual tampoco me acuerdo el nombre.
Mi madre preocupada por nuestra salud mental me llevo a ver al tal Vega Vega y despues de "estudiarme" decidio que yo era mas inteligente de lo que debia, es decir, tenia la inteligencia de un niño de seis años teniendo tres solamente.
Y para El Hogar 15 fui a parar. Estuve hasta la edad de cinco años que empece en la escuela regular. Me imagino que no curado del todo ya que de vez en cuando tenia que ir al hospital Aballi(no se si se escribe asi) a fajarme con varios niños tirandonos almuadas entre dos supuestas murallas de madera.
Yo adoraba El Hogar 15 y a mi maestra una negra altisima y extremandamente dulce. Nos llevavan a la playa. Teniamos un huerto y una piscina. Comiamos bien y dormiamos la siesta en un salon con una escalera de marmol enorme donde yo me creia que estaba en un palacio hermoso.
Siempre comi bien asi que nunca tuve que ir al salon morado o vileta, donde a los que no comian les tiraban la comida en la cara y los embarraban de potaje o lo que hubiera. Los gritos de oian en todo el lugar. Mi hermana, que estuvo en el Hogar 15 por timida segun Vega Vega, a veces sufrio de esos embarres.
Pero de lo que no me escape fue de decir mentiras y por eso a los mentirosos y a los que decian malas palabras los embarraban de mercuro cromo o violetas hencianas y asi pintado uno tenia que irse para su casa.
Nunca supe cuantos niños pasaron por alli, ni cuantos fueron sometidos a los terribles procedimientos que alli se practicaban.
Se acuerda alguien de eso. Recuerda alguien haber oido hablar del Hogar 15.

P@lm0 dijo...

la verdad buenazo es bueno enterarse y conocer la historia de un pais tan noble, ahhh me llamo la atencion la pintura del Guayasamín, grande

Anónimo dijo...

Hola Gonzalo,

Yo tambien estuve en esa epoca en el Hogar 15 por la misma razon que tu y tambien recomendado por Vega Vega, asi que fui uno de los que 'nivelaron'.
No recuerdo mucho, pero si me acuerdo que tambien estaba el hijo de Mario Limonta, que tenia algun retraso mental.
En esa epoca todos los niños admirabamos a Mario porque hacia el papel del mambi Nacho Verdecias en la TV cubana.
Tambien recuerdo la psicoterapia con titeres, tenian una habitacion con un almacen con muchisimos titeres.
Mis recuerdos son vagos pero aunque no recuerdo haberla pasado mal, hoy a la distancia me parece todo una locura...