miércoles, mayo 21, 2008

Panorama médico en la Cuba actual.


Panorama médico. El naufragio.
Por: Sinue Escolarte.*

Evidentemente, el nuevo presidente de la República de Cuba, ha introducido algunas reformas o más bien ha repuesto normativas preexistentes alguna vez y que por demás, han llegado tarde para muchos. También somos muchos en diferentes esferas de la vida los que esperamos por la eliminación de medidas, que antiproducentes y obsoletas, solo han contribuido a hacer perder interés y motivación a los que hace tanto tiempo las padecemos. Dichas medidas tuvieron su utilidad para el Estado, que a su través, aumento el dominio y el control que paulatinamente se les escapaba de sus manos. Nunca para nosotros. Ahora que han salido algunas “nuevas” a la luz, es el momento para que otras desaparezcan, demostrando así, el daño que hicieron y hacen aún, a los que las hemos sufrido.
Los Médicos y Estomatólogos cubanos, cuyos salarios son los más bajos del mundo, son también los más reducidos socialmente por esas improvisaciones que se han mantenido y que han decolado su adhesión científica. ¿Qué ha traído como consecuencia, que devenguemos en promedio 20 o 25 CUC mensuales, en su momento mas elevado? Primero, que en sus tiempos extra laborales y a veces laborales, se dediquen a otras actividades, prohibidas solamente para ellos, con la cual completar fuera de la Ley, el sustento familiar. No vale la pena mencionar cuantas cosas han hecho a lo largo de todos estos años para sobrevivir. Han hecho de todo.
En cuanto les mejora algo su nivel de vida, necesitan más tiempo y libertad para seguir aumentándolo y abandonan sus carreras por licencia, enfermedades y cuantas justificaciones aparezcan. En muchos casos la desvinculación ha sido definitiva. La cifra de profesionales de estas ramas incluidos los para médicos que hace tiempo solicitaron su baja es incalculable, si tenemos en cuenta que se han formado y malformado miles.
El Médico y el Estomatólogo, en cualquier parte del mundo, tanto por lo que tienen en sus manos, que representa lo mas preciado para el ser humano, como por la manera en que han sido vistos por la sociedad con una imagen de respeto y reconocimiento público, tienen ese privilegio que los caracteriza, apoyados en su capacidad científica y su manera de vestir y vivir, con las prioridades mínimas resueltas, pero con un mayor desahogo y confort que lo colocan en la clase media, rango que pueden aumentar, en la medida que se les incrementa el desarrollo tecnológico utilizándolo tanto para su labor, como para su vida personal.
En Cuba es todo lo contrario. El deterioro progresivo de su imagen social, pretenden sea sustituida por un reconocimiento en su influencia política, tanto en el país como fuera de el, cosa esta para lo que no fueron diseñados.
50 años atrás, el salario de un medico general en Cuba, era muy inferior al que en la actualidad devengan en cualquier otro país. Por el contrario, aquí, un galeno que llegue a los 25 CUC ( Un CUC es menos de un dolor al cambio oficial ) del promedio aproximado, tiene un salario muy inferior al que obtenía aquel de la antigua casa de socorros y que no era especialista. Este podía alcanzar la cifra de 100, con el peso en ese momento por encima del valor del dólar. Esto nos muestra claramente la involución a que hemos sido sometidos.
Con el salario actual, ni aunque lo quisiera intentar conseguiría un pequeño apartamento, y mucho menos un discretísimo vehículo, con los cuales evidentemente tendría un mejor rendimiento y bienestar en su vida y en su trabajo. No existe esa posibilidad en nuestro país y es eso lo que tratan de devolvernos ahora, aun sin la solución. Solo se nos dan la opción. Estos, no son cambios.
Un especialista recién graduado, ha trabajado gratuitamente y en cualquier parte, pagando por contrato con la obligación de hacer el post graduado, con tres años de trabajo que en algunos casos ha sido más, en el lugar que le sitúe la revolución y con menos salario.
Por todo esto y mientras más se ha ido profundizando la pobreza y las necesidades, mientras pasa el tiempo sin perspectivas de mejoría, la motivación científica ya mancillada, se sigue sustituyendo por la necesidad personal, lo que en esta profesión constituye un grave peligro que se refleja en un trabajo superficial progresivo, extremo al que se ha llegado ya.
Hoy, la negligencia, la irresponsabilidad y la indolencia, encuentran el terreno totalmente abonado para crecer, pagando las consecuencias con mas peso, precisamente el que menos pesos [$], tiene, o el que no lo tienen para pagar.
En eso hemos derivado. Hasta ahí hemos llegado y los que vivimos aquí sabemos perfectamente, que no se trata de una exageración. En Cuba, todo se paga y tanto la medicina como la estomatología hace tiempo, con muchísima razón, están incluidas. La pregunta es, ¿Empujados por quien? Un modelo de economía de estado que no puede con su país pues no tiene la entrada suficiente, ni ha desarrollado la industria lo mínimo necesario para contribuir a su bienestar, no lograra triunfar. Con mucha más razón, divorciados totalmente de la primera potencia mundial, situado a 45 minutos de su territorio. Por otro lado, las diferencias emanadas de tener tres monedas contribuyen inevitablemente a la búsqueda de soluciones a los que no las tienen.
¿Como intenta salir el profesional de la salud de todo esto? Cumpliendo una misión internacionalista. Esa es la vía y la razón principal de que el mundo compruebe las bondades de un sistema decadente e incapaz, como si fuera lo contrario y les permita a su vez, pensar que los médicos y estomatólogos cubanos, lo aceptamos por pura humanidad, por internacionalismo proletario, porque tenemos lo necesario y podemos ofrecer. Nunca, como la única salida legal para mejorar parcial y transitoriamente, aun, corriendo inmensos peligros físicos y morales y por periodos injustos de tiempo separados de los nuestros, que pueden ser de 5 años y más.
Los nuevos salarios en estas misiones siguen siendo miserables si tenemos en cuenta los que recibe el Estado, ya sea en divisas o en productos, que también lo son, pero bien distante del que nos pagaban antes, que también lo seguimos recibiendo. Pero ni con este, se llega al mínimo de acercamiento de lo que debiéramos recibir. Por otro lado, la mayor cantidad, no se cobra mensual ni siquiera anualmente. Solo al término de la misión será tuyo, lo que es tuyo hace tiempo. Les llega el producto de su esfuerzo, a los 5 o 6 años de haberlo trabajado.
Los que se quedaron en Cuba, por que no quisieron, no pudieron, o no aceptaron los aparatos de control e inteligencia, siguen haciendo la labor de los que se marcharon, sin cobrar un solo centavo por esto. Continua disminuyendo así la motivación debido ahora a la sobrecarga laboral y de los problemas sociales, con las mismas exigencias, que al no existir la suficiente razón para imponerlas, relajan tanto la disciplina como el cumplimiento de las tareas, con la profundización aun mas de la desmotivación científica y sus consecuencias. No sabemos ya lo hundido que se encuentra el profesional en su frustración a esta altura.
La carencia de lo mas mínimo para hacer un mejor trabajo colman su capacidad. Los mas insignificantes medios de diagnostico, no existen o llegan tarde, o están vencidos o el bloqueo no permite que se compren o se mantengan. Nada se mantiene en estos sistemas. No es posible. Igual pasa con los medicamentos y los medios básicos.
A nadie le interesa nada, ya nadie protesta o no es escuchado. La irresponsabilidad y la negligencia son tal, que la replica es para los oídos sordos. La desmoralización ha llegado al extremo. La conciencia a la que siempre se apeló irracionalmente, esta enterrada, incinerada. No sabemos ya, cuantos ministros han intentado hacer avanzar el barco que evidentemente hace aguas cada vez más.
La población acostumbrada al derecho que sobre los profesionales de la salud tienen, ahora con más vulgaridad, exigen, ofenden, blasfeman, con frases como ¿esta es la potencia médica de la que hablan? y otras obscenidades que hay que soportar. No existe tampoco protección contra esto y si miedo a la queja que bien caro nos puede costar, tengamos la razón, o no.
Acorralado entre el trabajo mal hecho, las quejas de la población, las necesidades personales y la falta de perspectivas y solución, nos queda todavía el cumplimiento de las guardias medicas de 24 horas totalmente gratuitas, sin derecho si quiera, a que sean un merito laboral. OBLIGADAS. Los que regresaron de sus misiones o les ha ido bien en los negocios “sucios” han producido una nueva fuente de empleos. Los que cobran las guardias. El logro inventado por el presidente consultante, se ha convertido en otro negocio. La comida en ellas es pésima, fría, con poca higiene y servida con el irrespeto que genera quien ingiere algo así ¿El descanso? .Con hacinamiento e interrupciones de las otras especialidades que constantemente son llamados, sin la debida privacidad, con los baños sucios, o con salideros. Con mucho calor. Sencillamente no hay descanso, ni tampoco descanso post guardia.
Es la tapa del pomo. ¿Que distancia hay ya a este nivel entre un científico y un trabajador sin la responsabilidad de la vida de las personas? ¿Cual es la diferencia con un custodio, con un esclavo?
Como se puede apreciar, los anunciados cambios nada tienen que ver con el deterioro que ha ido sufriendo la salud en Cuba y no se sabe cuanto trascurrirá para que las medidas “salvadoras” lleguen también a este sector. Se aprecia fácilmente, como el sindicato de trabajadores, no cumple la función para lo que fue creado, permitiendo, contribuyendo y ayudando a la administración, a rebajar hasta el mínimo los derechos de estos profesionales con su incapacidad para defenderlos por formar parte del único partido existente, negando así su razón de existir. Sin embargo hay que pagar su cotización, por innumerables razones. Entre ellas el chantaje.
¿Qué hacen los médicos y estomatólogos ante tal situación? Abandonan el país, ya sea para o desde sus misiones, convirtiéndose así en desertores por decreto del jefe del país. Del presidente consultante. O por la vía marítima e ilegal que les depara en muchos casos, su final. Ni se sabe que cantidad suman ya los que fuera, disfrutan de su libertad. A diario me llegan nuevas noticias de más “desertores”. Cuba es el país que más tiene.
Con este panorama las nuevas medidas o reposiciones, no incluyen tampoco a los Médicos y Estomatólogos en la posible vía libre para viajar y no se espera un incremento del salario ni de las condiciones laborales, lo suficientemente importante, como para revertir lo descrito hasta aquí. Lo que si estoy seguro es, que serán más los que “deserten”.
Permitir la consulta particular. Hacer redistribución del personal en turnos de 8 horas para eliminar las guardias, las mejoras tanto en los medios de diagnósticos y medicamentos, como en los locales de trabajo, léase hospitales y policlínicos, así como las rebajas de los precios para ellos en renglones específicos y necesarios como vehículos y viviendas, aunque no son la solución, podrían contribuir a salvar momentáneamente el barco de la salud que hace agua hace tanto tiempo, pero ahora, amenaza con naufragar.
*Con el seudónimo de “Sinue Escolarte”, escribe un médico cubano desde la Isla. La Habana, Cuba 19 de mayo del 2008.