miércoles, abril 02, 2014

Las batas blancas parecen constituir una segunda piel o el uniforme oficial de los galenos en Cuba.

En un momento en Cuba se le daba batas blancas no solo al personal de la salud, esto es médico y técnico, sino a empleados de tiendas e incluso a los carniceros. Había bastante batas disponibles. En cuanto a los médicos…, recuerdo un compañero de estudios que en 2do año de la carrera iba a Copelia con una bata blanca y un inmenso libro de Fisiología, a todas les decía que era Cardiólogo…,
Uso y abuso de la bata blanca
Por: Fernando Dámaso Fernández.
En mi niñez, adolescencia, juventud y adultez, los médicos usaban las batas blancas sólo cuando ejercían sus funciones como tales, en casas de socorro, hospitales, clínicas y consultas, con un objetivo de higiene y asepsia entre el profesional y el paciente. En las calles y en los lugares públicos, los médicos vestían como el resto de los ciudadanos de su categoría social. Así parece continuar sucediendo en el resto del mundo, de acuerdo a lo que reflejan los filmes y seriales relacionados con el tema.
Incluso para viajar visten las batas blancas largas.
 Esto en médicos cubanos que llegan a Brasil
 después de un largo viaje en avión que incluye escalas.
Sin embargo, en mi país, las batas blancas parecen constituir una segunda piel o el uniforme oficial de los galenos, ya que nunca se despojan de ellas, utilizándolas en sus traslados a pie o en ómnibus, en los establecimientos comerciales y en sus gestiones burocráticas en los organismos o instituciones estatales. Hasta cuando se preparan para viajar a otro país, alquilados como mano de obra barata, en el teatro donde se les reúne para orientarlos política y profesionalmente, visten las dichosas batas y, más aún, viajan vistiéndolas y desembarcan en el país que los recibe, de igual forma.
Sin lugar a dudas, este uso y abuso no es casual y responde al objetivo político de hacer propaganda de esta actividad, tanto a nivel nacional como internacional, como uno de los logros más importantes del régimen.
Tal parece que, a nuestros médicos, su personalidad se la otorga la bata que visten a todas horas. En los reportajes que muestra la televisión nacional, siempre aparecen con ella, aunque estén trasladándose a pie por llanos y montañas o en embarcaciones por ríos y lagos, y además, siempre agrupados avanzando hacia el futuro luminoso, como en las viejas imágenes del camino hacia el comunismo de la propaganda de los ex países socialistas.
Sería deseable que las batas blancas retornaran al uso para el cual fueron creadas, para bien de los médicos y de sus pacientes. Además, sin lugar a dudas, durarían mucho más.