viernes, enero 20, 2012

La alta incidencia de Cáncer en Cuba y el Dengue endémico.

Según el periodista independiente que escribe el artículo que aquí incluimos, Cuba es un mar de carcinógenos y estos están en todas partes y son las causas del número de enfermos de cáncer en el país. También argumenta sobre  el Dengue, ya endémico en Cuba. Aquí les dejo el artículo:
Por: Juan Gonzalez Feble*
Lawton, La Habana, 2012  (PD) El Hospital Oncológico habanero está como La Habana: no aguanta más.
Reciben casos de todos los rincones de la Isla y todo parece indicar que la incidencia del cáncer, ciertamente se ha incrementado. Spots publicitarios desde la televisión oficial insisten en que se asista a la consulta médica a los primeros síntomas. Repiten que el flagelo es curable en su etapa inicial.
En los puestos de ventas de productos agrícolas se ha generalizado la costumbre de madurar aceleradamente frutos y vegetales a partir de químicos que agilizan la naturaleza de este proceso. Estos químicos son altamente cancerígenos, de acuerdo con la opinión recogida de especialistas en la materia. El consumo de frutos tratados de esta forma puede ser y es efectivamente perjudicial para la salud en un plazo indeterminado, aunque no necesariamente largo.
Por la red comercial, se vende un tipo de queso denominado queso fundido. El queso se elabora a partir de la merma industrial con los quesos que no quedan bien. Estos son mezclados y sometidos a la acción del calor y sales fundentes. Estas sales son un aditivo químico altamente cancerígeno.La fórmula del promocionado picadillo de soya, en Cuba es más secreta que la fórmula de la Coca Cola. Lo único que se conoce con cierta certeza es que es elaborado con soya destinada al consumo animal.  Según especialistas, no resulta adecuado ni para el consumo de las mascotas.
Todas estas cosas suceden en un estado policial en que los controles totalitarios casi asfixian a la población. Resulta evidente que la salud y el confort del cubano, no constituyen el interés del estado. Entre tantos inspectores, a ninguno parece interesarle cómo se maduran aceleradamente los frutos y vegetales. El queso fundido y el picadillo de soya, también disfrutan de esta discutible tolerancia.
Otros productos como los 'perritos calientes' y otros embutidos, elaborados a partir de químicas desconocidas, caen dentro de este rubro. También el abate que obligatoriamente echan al agua potable. En relación con esto, vale destacar que ante amenaza cierta o no de cáncer, los especialistas médicos aconsejan en todos los casos no comer ningún tipo de embutido y con mucha sutileza y discreción, aconsejan beber agua hervida no tratada con abate o cualquier otro químico.
Después de los yanquis, que, (a partir de una versión tan novelesca como aquella de los 20 000 muertos durante la lucha contra el gobierno de Batista) introdujeron el Dengue en Cuba, el mosquito Aedes, se convirtió por obra y gracia de la propaganda oficial en el totí, al que se responsabiliza con la incidencia de esta endemia en nuestro medio. Esta forma viral amenaza con aclimatarse en nuestro ambiente y los medios al servicio del gobernante Partido Comunista, responsabilizan al mosquito por esta situación.
Sin pretender extender una carta de ciudadanía al mosquito, este ya se encontraba en la Isla cuando llegaron los españoles.  Aedes recibió a Colón y más tarde a la revolución de Fidel Castro. Durante este pequeño lapso de casi más de 400 años no hubo una incidencia significativa del Dengue en Cuba, ni en la colonia española ni en la república democrática. Entonces, se trata de un aporte o de una conquista revolucionaria legítima, heredera de la práctica del llamado internacionalismo.
Primero, llegó con los internacionalistas de las expediciones guerreras del Comandante en África, la continuidad podría ubicarse en la presencia de cubanos especialistas de salud en zonas de América Latina en donde resulta endémica la presencia de este flagelo. La falta de controles como el antiguo centro para cuarentena Triscornia y la entrada masiva y sin control de vectores humanos, africanos y latinoamericanos en el espacio insular, contribuyó a la presencia del dengue en nuestro medio, en que si nunca antes faltaron mosquitos, tampoco hubo dengue.
Puede decirse que pagamos los costos irresponsables del clientelismo político de un gobierno, más ocupado en preservar su imagen política que la salud del pueblo cubano. Vale para concluir citar a una madre de familia en Lawton quien ante la falta de medicinas y garantías, exclamó mientras esperaba al médico de su consultorio: "¡Esta gente nos matan y no nos pagan! ¡Hasta cuando, coño!”
*Periodista independiente. Director de Primavera digital. Reside en Lawton, Ciudad de La Habana, Cuba.E-mail: juan.gonzlezfebles1@gmail.com