domingo, abril 10, 2011

Los problemas de una madre en Cuba para realizarle un estudio radiológico a su niña cardiópata.

Centro Habana, La Habana, 7 de abril de 2011 (PD) Silvia tuvo que ir a varios hospitales para conseguir que hicieran una prueba de Rayos X a su hija de 7 años. Hasta que no se desesperó y dio un escándalo, no logró que hicieran a la niña el examen indicado urgentemente por el doctor de su posta médica.
La pequeña Marylin tiene serios problemas del corazón. Un soplo le provoca desmayos y mareos. Muchas veces regresa de la escuela cianótica luego de la educación física. Su mal requiere operación. Pero antes, hay que realizarle varias pruebas, entre ellas, la de Rayos X. Y Silvia pasó más de una semana de hospital en hospital para conseguirla.
En el Hospital “Miguel Enríquez”, en el municipio 10 de Octubre, que es “donde le toca”, el aparato de Rayos X está roto hace más de un mes. En “La Balear”, un Hospital pediátrico ubicado en San Miguel del Padrón, le comunicaron que no había técnico para realizar dicha prueba, ya que el técnico que había lo enviaron a una misión en Venezuela.
Por último, la remitieron a la Policlínica Acción Médica, en la barriada de Santos Suarez. Una vez allí, la recepcionista le comunicó que no podían efectuarle la prueba porque la dirección del hogar de la niña, a pesar de ser cerca de allí, no entraba en el área de atención de la clínica.
Fue entonces que Silvia “se tiró pal solar”. El amor a su hija la convirtió en una fiera. Con gritos, palabrotas y ademanes leoninos, consiguió que el técnico de Rayos X, bastante asustado por la actitud de la mujer, ordenara a la recepcionista darle un turno.
Silvia está más calmada. Pero en los últimos días los desmayos de la niña son más frecuentes. Teme que algo malo pueda suceder y por eso no deja de orar por Marylin. Asegura que en vista de cómo está la atención en los hospitales, “rezar es la mejor medicina en este país.”