sábado, abril 16, 2011

El problema en Cuba de la especulación, en el mercado negro, con los medicamentos deficitarios.

Especulación con la carestía de medicamentos.
La especulación en bolsa negra con la venta de medicamentos por parte de empleadas de Farmacias y enfermeros de Hospitales crece como una plaga que imposibilita el acceso a los medicamentos escasos a aquellas personas con pocos recursos, según informan perjudicados.
La causa es el escaso abastecimiento estatal a las Farmacias y la imposibilidad de sus empleados y los de los Hospitales de vivir de su salario.
Al asumir interinamente el poder el general Raúl Castro mejoró por pocas semanas el abastecimiento de las Farmacias y persiguió duramente a sus empleadas por las ventas ilegales, hace años el abastecimiento es catastrófico y la represión prosigue sin impedir crezca la especulación con las medicinas.
El martes es el día de abastecimiento de las Farmacias en el habanero barrio de Santos Suárez, lo cual significa colas y discusiones en las farmacias - cuyas empleadas niegan haber recibido determinados medicamentos para a poco declarar falsamente que ya se les agotaron.

Foto a la derecha: Farmacia Cubana .
Dos anécdotas:
El martes 5 de abril, tarde en la mañana, una vecina telefoneó ansiosamente a las Farmacias de Diez de Octubre y Colina, y a la de Cocos para preguntar si ya habían recibido los medicamentos y entre estos el producto "Convit", hecho en Cuba - inyecciones de las vitaminas del grupo B.
Le respondían que aún no lo habían recibido o que lo habían recibido pero aún no lo vendían porque lo estaban contando. Cuando una hora después, cerca del mediodía, acudió a estas y a otras Farmacias las empleadas le dijeron que el producto Convit ya se había agotado.
A la puerta de una de las Farmacias encontró a un borrachito amistoso conocido revendedor, le planteó llorosa que acababan de negarle que tuvieran Convit y que ella supiera que era falso, le preguntó si él tenía relaciones en la Farmacia y podía conseguírselo.
"No te preocupes", le respondió el alcohólico, entró a la Farmacia y regresó con la caja con cuatro frascos de inyecciones y por el producto cuyo precio oficial es $11 pesos cubanos le cobró $3 pesos convertibles (equivalentes a $3.60 dólares) "eso para la empleada que es amiguita mía, más lo que tú me quieras regalar a mí".
Luego, al comentar en un Consultorio médico el caso con una doctora que se escandalizaba por esa extorsión, otra paciente dijo: "Salió bien, a mí me cobraron $8 pesos convertibles por el Convit en la calle Tamarindo"($9.60 dólares - el salario mensual en Cuba equivale a unos $7 dólares).
El Estado abastece de muy poca cantidad de Convit a las farmacias - pese a que lo produce y exporta. Es producto muy codiciado para diversas enfermedades - como la Anemia, Diabetes, y Neuropatías por carencias de vitaminas - relacionadas con la desnutrición general de la población.
En una de las farmacias una discusión bordeaba el escándalo público porque una señora reclamaba que le vendieran Dipirona gritando que era mentira que se hubiera agotado.
Son sólo dos productos escasos para los enfermos y dos anécdotas de especulación con la escasez en un mar de escasez y de anécdotas de enfermos desatendidos.
*Periodista independiente cubano. Colaborador de la Agencia Hablemos Pres.