lunes, octubre 12, 2009

Emergencia sanitaria en Cuba.


En un artículo reciente el periodista independiente, Jorge Oliveras Castillo se pregunta si será decretado el estado de emergencia sanitaria en Cuba. Es que un cumulo de informaciones sobre enfermedades , algunas recurrentes como el Dengue y otras de reciente aparición como es la Influenza A H1 N1, comienzan a hacer estragos en la población sin que tengamos una idea aproximada del alcance del problema. El autor del artículo sigue diciendo:
Hay preocupación en las esferas oficiales que atienden el rubro de la salud pública. Se sabe por las reuniones convocadas por los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), a nivel de cuadra, para alertar sobre los peligros de infección y las medidas a tomar ante cualquier síntoma de tos, fiebre o secreciones nasales. El asunto se maneja con un bajo perfil. No es conveniente ponerle todas las luces a un problema que pondría en entredicho las presuntas excelencias de esos servicios en todo el país. Basta con una tibia cobertura, de lo que parece tener indicios de una inminente catástrofe sanitaria. No obstante el celo por ocultar la real dimensión de lo que acontece, ya se comenta en las calles sobre los numerosos casos de gripe porcina, conjuntivitis, dengue y tuberculosis. Hay cientos de personas ingresadas de todas las edades, incluso mujeres en estado de gestación, ante las sospechas de haber contraído el virus A H1N1.
Ya en las páginas de este Blog, incluimos un artículo o selección de dos artículos con el titulo de: Las epidemias andan sueltas en Cuba.
Lo cierto es que hay un sinnúmero de artículos algunos marcados por el alarmismo y otros que tratan de asomarse al oscuro mundo de la desinformación que es habitual y práctica del régimen de la habana; la de escamotear los datos estadísticos y manipular la información de salud cuando les conviene.
En todo esto está el asunto de cuantos pacientes han sido diagnosticados con enfermedades infeccionas recurrentes, o importadas como algunos funcionarios le llaman. Separar esto de los pacientes que han sido diagnosticados con la Influenza A H1N1, el número real de enfermos que han fallecidos y las medidas que se implementan o se implementaran. Entre ellas la adquisición o no de la vacuna y a quienes y cuando, si es que la vacuna se adquiere, serán objeto de la vacunación. Algunas informaciones dicen:
Por una parte las autoridades de salud publica en Cuba consideran que la vacuna contra el H1N1 que ha comenzado suministrarse en muchos países no es efectiva, mientras que por otro solicita ayuda a la Organización Internacional de la Salud para adquirirla. En el ínterin le orientan a la población que extreme las medidas higiénico-sanitarias. Dice la página de Cuba independiente para recomendar….., Por ello es muy oportuno el post: Pandemia y detergente
El país extrema las medidas para evitar una mayor propagación de enfermedades como la Influenza A (H1N1), la gripe estacional, el dengue y la conjuntivitis, dice el Blog DCuba, y hay que hacerles caso…., es un blog oficial.
Ya se informan de muertes, cuando no les quedo más opción que dar a conocer las noticias después que los periodistas independientes lo habían hecho. Regateando la información las autoridades de salud cubana oscurecen la verdadera realidad de esta pandemia, que concurre con otras afecciones de rápida propagación.
Desde estas páginas no nos sumaremos al enfoque alarmista que dan muchos. No consideramos que aun cuando Cuba es una sociedad que se cae a pedazos, donde la situación de deterioro del sistema de salud es un peligro en ciernes; las posibilidades de enfrentar esta condición de salud sean inciertas.
Pensamos que hay aun muchas potencialidades en Cuba para controlar esta situación de salud que por momentos parece escaparse de las manos de los funcionarios. La condición de insularidad de Cuba, la capacidad de movilización de la población, aun cuando se utilizan mecanismos de control de la población, y el disponer de un sistema de salud con excelentes profesionales permite considerar que el problema si no resuelto del todo será controlado.
Deseamos que así sea, para bien de nuestros conciudadanos allá en la Isla, que viven ya en una situación de extrema precariedad.
Es asunto no es si hay o no emergencia, el asunto es si hay claras señales de que se enfrentará esta situación sin escamoteo de la información, con inteligencia y dedicación profesional. Esto es responsabilidad de todos.