domingo, diciembre 03, 2006

El “Día del Médico”

Por: Dra. Nilda C. Estévez. *

Nuestro poeta y escritor cubano José Martí dijo: “Honrar Honra”, y un día como hoy ,3 de diciembre; honrando a su vez la memoria del ilustre médico cubano Carlos J. Finlay, se celebra en muchos países de Latinoamérica el “día del médico”.
¿Quién fue Carlos J Finlay?
Fue un médico nacido en esta fecha, en la ciudad de Camaguey Cuba en 1833, murió en 1915, sus contribución en el mundo de la ciencia Médica fue tan relevante que se tomó ese día para elogiar y festejar a los Médicos. Entre sus descubrimientos, el que lo llevó a la fama, luego de ser ignoradas sus publicaciones y sus trabajos durante 20 años, fue el descubrir que un mosquito, era el causante de trasmitir la enfermedad conocida como… “la fiebre amarilla”, y así se pudo enfrentar la epidemia que causaba miles de muertos en países tropicales, entre ellos Cuba, en el siglo XIX.
En mi país decidieron extender esta festividad a todos los que trabajan en el campo de la medicina. Y ya sea como antes o de esta forma me gustaría homenajear y recordar a todos los médicos que están en mi país y a los que han tenido que salir dejando una estela de servicios, de sacrificio y de trabajos, ni reconocido ni remunerado, años de esfuerzos silenciosos, estando presente en todo lugar que lo necesitaban, renunciando en ocasiones al bienestar de la familia, brindando sus servicios en otros países, con sólo la idea, romántica un tanto, de hacer el bien y de servir.
Y vienen a mi memoria aquellos tiempos, los 25 años de mi esposo, siendo Oncólogo en Cuba, que en cualquier lugar que vivimos o trabajamos, o aún estando de visita en casa de la familia, nunca decía que no cuando venían a solicitar sus servicios, ya fuera para valorar un paciente, como para asistir a alguien en estadío terminal, y la mayoría de las veces teniendo como transporte una bicicleta. Vienen a mi memoria las horas de trabajo de una semana que la mayoría eran de más de 80 hrs., pues realizaba siempre una o dos guardias de 24hrs además de consultas y trabajos en el hospital, vienen a mi memoria el mísero salario del equivalente a 20 dólares que recibía, y aún reciben los médicos en Cuba.
Así también viene a mi memoria las condiciones y el talento que se desarrolla en aquellos que no cuentan con recursos científicos, medios diagnósticos o buenos medicamentos, y aún así realizan un buen trabajo, además, sin pedir nada a cambio, viene a mi memoria la lucha por la libertad y la dignidad de los médicos cubanos, como el Dr. Oscar Elías Biscet que sufre condena injustamente en las cárceles cubanas, viene a mi memoria la gran mentira del gobierno cubano que se vanagloria vendiendo una imagen en el extranjero con fabricadas estadísticas de salud y programas de turismos de Salud que el pueblo no puede disfrutar, y si algo hay de cierto, es el resultado de un precio muy alto, que tiene que pagar el pueblo, pues se ha socializado la pobreza y el pueblo vive en constante carencia de las cosas mas elementales de la vida cotidiana, viene a mi memoria, todo el sacrificio de aquellos que lo único que desean es servir al necesitado cumpliendo el deseo , muchos sin saberlo, de Jesucristo cuando dijo: “si lo hiciereis a uno de éstos mis hermanos más pequeños, a mi lo hiciste”, y por eso honro a esos que trabajaron o trabajan sin ánimo de lucro en mi país y además, a aquellos que continúan atrapados en aquella isla sin libertad y sin el más mínimo elemento de confort y bienestar material y también que trabajan víctimas de un régimen que no cuenta con el principal elemento que debe tener un pueblo, pues no existen, ni la Paz, ni La Justicia Social, ni el más mínimo respeto a los principales derechos Humanos, …….para ellos: ¡ Feliz Día del Médico ¡.
* Médico especialista de I Grado en Laboratorio Clínico. Reside en la actualidad en el exterior como exiliada política.