jueves, noviembre 07, 2013

Las condiciones de las instalaciones hospitalarias dedicadas a dar atención a la ciudadanía en La Habana son calamitosas.

Los pasos resuenan en la oscura escalera sin barandas. El empleado llega a la azotea, o lo que pudo serlo, cargado con las bandejas de comida, amontonadas unas sobre otras para dar menos viajes.
La oscuridad en aquel recinto es casi total, por lo que los tropiezos y disculpas se suceden con frecuencia entre los que suben y bajan.
Al llegar arriba, la suciedad y el estado ruinoso de las instalaciones golpean al visitante. Los enfermos yacen en unas condiciones que traen a la memoria las imágenes del Hospital Psiquiátrico de Mazorra.
Hospital Freyre de Andrade , Emergencias 
El Hospital Freyre de Andrade, más conocido por Emergencias, está ubicado en la Avenida de Carlos III entre Espada y Hospital, en el capitalino municipio de Centro Habana. Después de largos años de interminables reparaciones, las cosas no parecen estar mejor para el añejo centro hospitalario que si por fuera se ve mal -despintado, sin repellar, con los ventanales rotos-, por dentro está peor, hasta el punto de que los familiares de los pacientes allí recluidos lloran de ver tanta miseria.
Cuando al fin los recluidos son dados de alta médica, el alivio es grande, como si se hubieran salvado de uno de los círculos del infierno. La experiencia mantiene con la piel erizada a los involucrados, como en una buena película de terror de las que siempre se espera la saga.
Es cierto que el estado de casi la totalidad de las instalaciones hospitalarias dedicadas a dar atención a la ciudadanía es calamitoso, pero la situación ya se vuelve escandalosa. La desidia del gobierno es una burla al pueblo cubano, a los médicos, técnicos y enfermeras, a los enfermos y a los familiares.
Pensar tranquilamente que no hay que molestarse en armar un escándalo por la situación del Emergencias, porque así están todos los demás, es aceptar que en Cuba todo debe seguir igual: sucio, roto, feo y mal oliente. Es la imagen que las jóvenes generaciones de habaneros, médicos incluidos, se han acostumbrado a ver, y a nadie le importa.
El gobierno cubano, sin ningún escrúpulo, se apropia de más del 90% del salario de los médicos y otros trabajadores de la salud que laboran en el exterior. Son millones de dólares de ganancia que no se reflejan en el mejoramiento de las condiciones materiales de los servicios hospitalarios nacionales. Esto es una de las razones por las que el gobierno cubano es, ha sido y pretende seguir siendo un mal gobierno.

*Abogado, miembro de la Corriente Agramontista de Abogados Independientes. Edita el Blog Librexpresion