lunes, agosto 19, 2013

La insatisfacción de ser un profesional de la salud en Cuba.

El médico es un profesional que practica la medicina y que intenta mantener, prevenir y recuperar la salud humana mediante el estudio, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad o lesión del paciente.
Este profesional pasa 6 años de su vida estudiando “gratuitamente” -según plantean nuestros dirigentes-, sacrificándose para en el futuro cumplir su misión de salvar vidas, resol-ver los problemas de salud de la población y además tener las condiciones económicas acorde a su nivel educacional.
Durante esos años de estudio muchos tienen que viajar desde lejos y hospedarse en una beca que les garantiza el Estado con pésimas condiciones higiénico-sanitarias y una alimentación deficiente en cantidad y calidad. Algunos pueden comprar más alimentos en kioscos ambulantes pues los padres pueden darles dinero para comer. Otros, en cambio, además de pasar hambre permanecen varias semanas sin ir a sus casas porque tampoco tienen dinero para viajar.
Después de graduarse como médicos crecen las ilusiones. Se sienten útiles a la humanidad y buscan independizarse económicamente. Entonces, cuando llega el primer mes para cobrar su salario, comienza la decepción: pues un recién graduado cobra mensualmente 450.00 pesos en moneda nacional (MN) y luego de 2 años haciendo la especialidad de médico general integral su salario asciende a 575.00 pesos, todo en moneda nacional, que cuando lo lleva al equivalente en pesos con-vertibles los salarios oscilan entre 18 y 23 pesos convertible (CUC) mensual, menos de lo que cuesta un pantalón en las tiendas recaudadoras de divisa. El sueldo sólo les cubre para comprar la canasta básica de alimentos que apenas alcanza para “mal comer” la mitad del mes, pagar la corriente eléctrica, algún jabón (el más barato) para lavar su ropa y bañarse, para adquirir los lapiceros de trabajo, pues el gobierno se los exige, pero no les facilite ninguno. Si necesita algún medicamento tiene que valorar su costo y hacer el sacrificio de quedarse sin un peso para el resto del mes, entonces puede pensar en consumir a lo sumo 5 libras de carne de cerdo algo mejor que lo que se vende por la libreta de racionamiento; por lo tanto nunca tendrá el dinero para comprarse una prenda de vestir para trabajar ni se alimentará correctamente.
Quizá esta es una de las causas por las que existe gran corrupción en la esfera médica cubana, pues tienen como prioridad su función como profesionales de la salud gratuita en Cuba, pero otros al no alcanzarles su salario, se ven obligados a atender a quienes le llevan un regalo: dígase dinero, comida o aseo personal. Entonces su sentido de humanismo queda relegado a un segundo plano y ese es otro motivo de decepción. La necesidad los obliga a ponerle un precio a su tarea de cada día y los mejores recursos garantizarlo para aquellos que les ponen el plato en la mesa.
Se debe analizar que si los médicos cubanos tuvieran un salario acorde a su noble y sacrificada profesión y pudieran con el mismo solucionar todas sus necesidades como seres humanos, entonces Cuba sí fuese una potencia médica, donde realmente los servicios serían gratuitos, cada persona quedaría satis-fecha con la atención recibida y todo médico estaría feliz de recibir como agradecimiento un cordial saludo de un paciente que resolvió todos sus problemas sin tener que dar nada a cambio

Fuente: El Cubano Libre de Hoy, 15 de agosto de 2013.Edicion quincenal  Año I No. 8

1 comentario:

Pao Iduma dijo...

Qué triste situación! Sabía que estaba mal la paga, pero desconocía qué tanto. Esperemos pronto se pueda encontrar alguna manera de solucionar eso, o cuando menos, de mantener a los médicos motivados de cierta forma, ya que de seguir así desaparecerá esa intención "desinteresada" de ayudar al prójimo.