jueves, agosto 29, 2013

El engaño de la Salud Pública cubana.

Dr. Eduardo Herrera Durán.*
Muchos hablan de los supuestos logros de la Salud Pública en Cuba; incluso, hasta visitantes extranjeros que no conocen realmente lo que sucede en el país. Las cifras que ofrece el gobierno no analizan fielmente la situación de salud; por ejemplo en la mortalidad infantil, que sí  ha disminuido, pero a costa de la disminución de la natalidad, lo que trae como consecuencia el envejecimiento de la población.
El llamado “Sistema de Salud gratuita” para todos  es muy sencillo, cuando los recursos empleados por el Estado en temas de salud son muy escasos, como podemos ver en Hospitales, Policlínicas, Consultorios y otras Instituciones de Salud.
Cada día es mayor el desestimulo de los trabajadores de este sector, por el salario que no llega al dólar diario, lo que contribuye al empeoramiento en la atención al paciente, porque es por todos conocidos que los pacientes muchas veces tienen que “dar algo a los médicos” para que la atención sea realmente efectiva.
En los hospitales mueren pacientes por falta de medicamentos e instrumental médico, como son los endoscopios, que en hospitales como el Calixto García no existen en el servicio de urgencia, dificultando el diagnóstico y tratamiento de los sangramientos digestivos tan frecuentes como urgencias graves.
Muchos médicos mienten a los pacientes y familiares respecto a que el tratamiento que se usa es el más efectivo y en realidad no es así, lo que sucede es que a veces por la falta de literatura actualizada o el útil internet desconocen  los avances, y aunque los conozcan tampoco pueden expresar que no existen, ya que pueden ser sancionados.          
Las autoridades refieren que la tecnología empleada es de punta, cuando los equipos comprados para los hospitales del pueblo son de tecnología obsoleta;  ejemplo de ello son los tomógrafos de un solo corte, por mencionar sólo un ejemplo de los muchos que existen.
El pueblo dice agradecer la atención gratuita, aunque de tan mala calidad, ya que piensan que es un favor que el gobierno les está haciendo y no una obligación, puesto que no conocen sus derechos plenamente.
*Médico cubano radicado en la Ciudad de la Habana, Cuba. Se desempeña como reportero independiente para la agencia Hablemos Press.