jueves, noviembre 08, 2012

¿Cómo pagan los profesionales de la salud sus carreras en Cuba?


¿Cómo pagan los profesionales de la salud sus carreras en Cuba?
En las desventajas de las modificaciones a la ley migratoria de Cuba, quedaron lamentablemente sin beneficios, aquellas personas que en su inmensa mayoría estudiaron por vocación y con un esfuerzo extraordinario personal y familiar.
Muchos de nuestros colegas no compartimos la realidad que se nos impone, que: un Estado se atribuya el derecho de quitarles los derechos a sus ciudadanos profesionales con el pretexto de que recibimos una carrera gratis, o que somos absolutamente capital humano formado por obra revolucionaria.
Carrera técnica de Enfermería.
Al abordar esta problemática lo haremos de forma general; desde nuestra experiencia personal, y la de muchos de nuestros colegas.
En los centros hospitalarios y de estudios, los salarios devengados por profesores empleados siguen siendo simbólicos: el equivalente entre 5, 10, y 20 Dólar Estadounidenses o CUC cubanos mensuales
El estipendio de un estudiante de enfermería, era menos de un dólar Estadounidense.
Los libros, el transporte, la alimentación, la ropa, el calzado y artículos de aseo personal, fueron y son pagados por los padres de los estudiantes.
El trabajo práctico y docente en el área asistencial se convertía en fuerza laboral; tanto en actividades asistenciales, técnicas y administrativas.
Por citar algunos ejemplos: Hospital Calixto García. A este llegamos junto a cientos de mujeres de todo el país, en el año 1974, estuve allí hasta abril de 1983.
Las alumnas de enfermería debíamos trabajar cuatro horas diarias entre semanas en los horarios de 7am a 12m, de 7pm a 11pm, y ocho horas en el horario de 11pm a 7am.
Estos horarios eran rotativos una semana para cada horario, excluyendo los fines de semana, donde todas debíamos cumplir con ocho horas de trabajo en los tres turnos; estas ocho horas de trabajo de fin de semana se convertían en muchas ocasiones en veinticuatro o setenta y dos horas, doblando los turnos por las ausencias en los relevos.
La asignación de pacientes que debíamos atender en salas hospitalarias llegaba hasta cuarenta y ocho, la sala completa; en ocasiones hasta con más de diez enfermos graves; las alumnas debíamos además: bañar a los enfermos que no tenían acompañantes y estaban incapacitados y darle los alimentos, no éramos apoyo a la fuerza laboral, éramos fuerza laboral en todos los servicios de salud del hospital, debíamos cumplir con la limpieza de dormitorios, baños, comedor, trabajar en campañas de pesquisa y tratamiento de enfermedades de transmisión hídrica, como fue la epidemia de fiebre tifoidea en el municipio de Habana Vieja, laborando más de ocho horas diarias por varios meses; entre otras actividades laborales que no eran docentes: trabajo en el campo cuarenta y cinco días al año a tiempo completo; todo esto durante los tres años de la carrera de Enfermería técnica, plan III años y con un salario devengado al mes de menos de un dólar; total de salario recibido al año por una alumna, 180 pesos, equivalente= 7,5 CUC.
En el plano emocional y espiritual nadie escapo de la oportunidad de disfrutar de su juventud, de su vida personal; ni de días feriados; ni del abrazo a sus familiares en los advenimientos de años nuevos, muchos días y noches tristes donde solo podíamos abrazar a enfermos y familiares, como consuelo para ellos y para nosotros.
Al graduarnos el precio fue más alto aun; años enteros sin dormir en nuestros hogares y estar junto a nuestras familias y devengando un salario que apenas alcanzaba para sobrevivir, ciento setenta y un pesos mensuales en Moneda Nacional.
Carrera Licenciada en Enfermería
La carrera de Licenciatura en Enfermería comenzó en Cuba con personal graduado de enfermería técnico, con un plan para trabajadores, y cuatro años de duración, más los tres años anteriores hacen un sumatorio de siete años de estudios; en el caso nuestro y en el de muchos de mis colegas, la estudiamos siendo trabajadores y con la atenuante de que era por encuentros limitados a una vez por semana; y el ultimo año a tiempo completo.
Estudiamos con características similares o peores a las que atravesamos en la carrera de enfermería técnica, los tres primeros años recibimos las mismas asignaturas básicas de la carrera de medicina y el último año las especialidades de la Enfermería.
En nuestros centros de trabajo tuvimos que cumplir con todas las normas y requisitos de igualdad en el cumplimiento de las tareas de salud asignadas para la comunidad.
Salario recibido al graduarnos como licenciada, doscientos noventa y un pesos cubanos a trescientos noventa, el equivalente a 20 dólares Estadounidenses.
El trabajo en el Policlínico Lawton, pionero del Plan del Medico y la Enfermera de familia en Cuba, fue un ejemplo de ello.
Comencé a laboral en este centro en abril de 1983 hasta marzo de 1998, atendiendo a una población menor de 18 años en dos circunscripciones, con un salario mensual de ciento noventa y uno pesos cubanos, más tarde participamos junto a otros colegas en el montaje de los primeros cincuenta y tres consultorios del médico de la familia en Cuba, trabajábamos hasta los domingos, catorce horas diarias
Recibimos entrenamiento en los programas de salud para capacitar a los médicos y enfermeras que trabajarían en ellos; después capacitamos al resto del país en dicho policlínico.
Se nos asigno a cada médico y enfermera un consultorio con una población de más de ciento veinte familias.
Durante muchos años impartimos educación continuada al personal de enfermería, realizábamos guardias médicas y de enfermería los fines de semana en cuerpo de guardia de dicho centro, todas las semanas nos enviaban a realizar supervisiones cruzadas a otros centros de salud, y todo esto sin recibir ni un centavo.
El trabajo de los consultorios del médico y la enfermera en Cuba se convirtió en un programa que requería la permanencia de ambos: médicos y enfermeras en el área de salud las veinticuatros horas del día, aquí se exigía el cumplimiento estricto de los programas de salud, aun sin existir los recursos: realizar consultas, actividades en terreno incluyendo visitas a pacientes hospitalizados fuera del área, todo esto por nuestros propios medios, el trabajo requería realizar guardias en horario de madrugada en los consultorios de urgencia, y estar a disposición de los servicios a la población las veinticuatro horas del día.
Está demostrado que los estudiantes de carreras profesionales de salud en Cuba, pagaron sus carreras por haber sido empleados por el estado como fuerza de trabajo no remunerada, al graduarse los salarios devengados son paupérrimos; esta falta de incentivo, impuesta por el gobierno, es lo que anima a muchos profesionales a trabajar en las llamadas misiones internacionalistas y a emigrar a otros países.
Los beneficios de estudiar y trabajar en estos centros de salud en Cuba no fueron materiales, sino de profunda satisfacción humana. Por haber aprendido y laborado junto a eminentes profesores de la medicina y la enfermería, y poder salvarles la vida a cientos de cubanos.
Esta Ley de Inmigración que prohíbe a los profesionales de la salud a viajar libremente, es arbitraria y un aberrante tributo a la inhumanidad, únicamente podrá ser justa, cuando se respete la dignidad humana.
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