jueves, marzo 08, 2007

Inoculación a refugiados cubanos con el virus del SIDA antes de ser embarcados para los Estados Unidos.

Eduardo Prida, (foto) ex piloto de la Fuerza Aérea Cubana, psicólogo, profesor de la Escuela Superior del Partido Comunista e investigador científico fue arrestado a finales de 1989 y condenado por diversos cargos a 35 años de prisión. Se salvó de la muerte, en Febrero de 1996, gracias al gobierno Norteamericano y a la ayuda del congresista Bill Richardson actual gobernador de Nuevo México, cuando pesaba unos 48 kilos, con una tuberculosis fulminante y sin asistencia médica, fue liberado y traído a tierras de Libertad..Hoy descubre éste y otros secretos de la tiranía cubana.
EL TESTIMONIO DE EDUARDO PRIDA:
Un día común y corriente, estaba trabajando en el Mariel, Cuba por el año 1980, cuando de pronto vi a presos y pacientes psiquiátricos que estaban siendo inyectados o vacunados con algún tipo de sustancias, por médicos Soviéticos. Estas personas de aspecto humilde, posteriormente fueron embarcadas hacia los Estados Unidos.
Cuando pregunté, que tipo de vacunas eran las que se habían aplicado, la respuesta fue:
"no hables ni una palabra de lo que hayas visto y no vuelvas hacer preguntas". A partir de este momento mi curiosidad aumentó y vine a enterarme al año, que estas personas que fueron inyectadas y embarcadas hacia los EEUU., algunos ya habían muerto y la otra mayoría se encontraban convalecientes del terrible mal del SIDA.
A los que se llenan la boca alabando a Castro, a los que hacen negocios con un régimen de terror, a los extranjeros que pasean muy alegremente por Cuba, quisiera hacerles una pregunta: ¿Por qué toda esa gente que fué inyectada por médicos Soviéticos, antes de partir contrajo el SIDA? Y ¿Cuál ha sido su delito, para recibir semejante castigo y no tener ninguna opción para defenderse?
La fuente de la información se encuentra en: Secretos de Cuba y Nuevo Acción.