miércoles, marzo 29, 2006

Milagro insoportable.


Por: Tico Morales *
Ciego de Ávila, Cuba – marzo 2003 - Desde que los gobiernos de Cuba y Venezuela inventaron la Operación Milagro, a muchos cubanos los espacios se les comprimieron, pues se sabe que hasta los hoteles serán transformados en clínicas. Sin embargo, las cosas no se quedan ahí.
El hospital general de Morón, famoso por lo deteriorado de sus servicios, tampoco escapa a la aventura del trueque salud por petróleo, que incrementa más aún la crisis de los cubanos.
En el hospital existe un oasis en medio de tantas cosas negativas que tiene el servicio de salud en la isla. En el tercer piso se encuentra la Sala de Gastroenterología, donde profesionales como la doctora Gladys Guirola Montejo se esfuerzan por brindar lo mejor a sus pacientes. La sala dista mucho de las otras. Allí se respira confort y todo se mantiene exactamente igual al día de su inauguración, en 1990.
Como era de esperar, los malos ojos de quienes ponen y mandan en Cuba se presentaron en la las oficinas de la dirección del Hospital y eligieron la sala de Gastroenterología para instalar allí el programa de la Operación Milagro.

La reacción de los galenos y especialistas no se hizo esperar; pero sus protestas se estrellaron contra la infranqueable administración del centro que, en pocos días, desalojó la sala de Gastroenterología, que brindaba desde hace años un esmerado servicio especializado a los cubanos.
Los pacientes que fueron mudos testigos de las fricciones entre los médicos y los administrativos se preguntan: "¿Donde seremos atendidos?" Hasta el momento no existe una respuesta de parte de las autoridades competentes.
Después de consumados los hechos algunos médicos se muestran apáticos, como reflejo de tanta impotencia acumulada. Otro callejón sin salida por donde camina a oscuras la vida de los cubanos.
* Periodista Independiente cubano, agencia APLA