sábado, abril 04, 2009

En Cuba, una Farmacia muy especial.

Farmacia especial
Por: Miguel Iturria Savón.*
Hace unos días visité la farmacia del Centro de Histoterapia Placentaria, ubicada en la calle 18, entre 43 y 48, Playa, Ciudad de La Habana, pues un amigo del interior me pidió que le comprara dos champuses filo activos y tres lociones para higienizar y estimular el crecimiento del cabello que, en su caso, disminuye cada día por razones de estrés.
Como el champú se vende en divisa y la mayoría de los cubanos no acceden a esa moneda, no coincidí con ningún paisano, salvo el custodio y la farmacéutica. Había, sin embargo, tres venezolanos, dos guatemaltecos y un boliviano que esperaban para comprar el producto, cuyo precio es de 5 pesos convertibles, la loción y 10 el champú, costo aceptable para turistas y becarios de otros países que pagan con cheques de cooperación.
Mientras esperaba por la farmacéutica (estaba almorzando) escuché la conversación entre una seguidora del Presidente de Venezuela y una ex diputada de Guatemala que vino con la hija y supo del novedoso medicamento. La venezolana hablaba maravillas del gobierno de Hugo Chávez y de la cooperación del mismo con las autoridades cubanas, de la cual ella se beneficia pues ha venido dos veces a tratarse unas manchas en las nalgas. “Todo sin costo, paga el gobierno que garantiza la salud, la distribución de petrocasas y otros programas de beneficio social”.
La guatemalteca escuchaba, pero su hija, tan incrédula como yo, interrumpió la perorata con dos preguntas sobre el costo y la circulación del célebre champú en Cuba. Al sentirme aludido le dije la verdad:
-Este tipo de producto apenas es conocido por los cubanos. No circula en nuestra red de farmacias, sólo está al alcance de extranjeros y de gobiernos que lo encargan a la industria farmacéutica nacional. Su precio no es asequible para la inmensa mayoría.
La llegada de la empleada evitó el debate. La venezolana me miró con sorpresa y se acercó al mostrador. Entre ella y su acompañante se llevaron dos cajas de lociones y dos de champú. El custodio los ayudó a introducir los cuatrocientos pomos de 200 miligramos en el maletero del microbús que los esperaba. La ex diputada de Guatemala y su hija sólo compraron 10 artículos de cada fármaco y pagaron en efectivo. Yo adquirí 2 champuses y tres lociones; me fui en silencio.
Antes de abordar el ómnibus para El Vedado, en la Avenida 31 y calle 8, revisé la mercancía y pensé en la felicidad del amigo, quien vino tres veces desde Cienfuegos y no pudo ser atendido por el doctor Miyares Cao ni otro especialista del Centro de Histoterapia Placentaria, donde la divisa abre las puertas…
Días después, al entregarle la loción y el champú contra la caída del cabello, le advertí que si insistía en no ser calvo debía “luchar la divisa” y no dar viajes por gusto.
-Estoy tratando de permutar para Venezuela, a lo mejor me empato con la chavista de glúteos manchados -dijo.
*Periodista independiente cubano.
Foto: Centro de Histoterapia Placentaria, La Habana, Cuba.

2 comentarios:

P@lm0 dijo...

parece que eoso tipos les gusta limpiar los traseros embarrados, jejejeje saludos, por cierto por que agregan algo para suscribirme, jejeje si no es mucho pedir

~Zurama~ dijo...

Cuando puedan pasen por Amanecer en la Habana, http://cubaherida.blogspot.com

Le espera un premio a este blog.

Enhorabuena!!