lunes, agosto 29, 2005

Celebran en Cuba Primer Taller de Salud bajo fuerte represión policial.



El pasado sábado 27 de agosto del 2005 se celebró el primer taller de Salud de la Región Occidental ,organizado por el Centro de Salud y Derechos Humanos “Juan Bruno Zayas”, de conjunto con Solidaridad sin Fronteras Inc.
En el evento se debatieron deferentes temáticas relacionadas con la situación actual del Sistema de Salud y su incidencia en la cobertura de servicios de salud a la población, así como las condiciones de vida y trabajo de los profesionales del sector.
También se adoptaron estrategias dirigidas a lograr un vínculo más estrecho con la sociedad, en la labor que en este campo viene desarrollando un grupo de médicos por todo el país de modo independiente.
Además, se tomó por acuerdo continuar con la preparación del Foro Nacional de Salud, previsto a realizarse en el mes de diciembre, y mantener la campaña de solidaridad y por lo excarcelación de los seis médicos presos de conciencia.
La actividad se desarrolló con la participación de seis médicos y una estudiante de enfermería bajo un inmenso operativo policial, que incluyo varias acciones represivas.
Estaba planificado que estuvieran en la actividad veinte profesionales de la salud, de las provincias de Pinar del Rió, La Habana, Ciudad de la Habana, Matanzas y el municipio especial Isla de la Juventud. Pudieron reunirse en la sede los doctores: Reider Sosa Dieguez, Sergio Ríos Rivas, Richard Acosta Camba, Giraldo Borrego Marques, Orestes Campos Venegas, y quien suscribe esta nota, así como Yusnaimi Jorge Sosa, estudiante de enfermería.
Desde el jueves un oficial de la policía política visito las viviendas de cada uno de mis vecinos para comprometerlos a que asistieran en el acto terrorista que finalmente ejecutaron frente a mi domicilio, sede del Taller. Varias decenas de individuos amanecieron apostados frente a mi casa. Al igual que en ocasiones anteriores, exhibían palos, cabillas, tongas, medios de comunicación de los utilizados por la policía, etc. Operación que estuvo acompañada por un gran despliegue en las calles aledañas de oficiales vestidos de civil y carros del Ministerio del Interior.

La turba terrorista conformada por ancianos de otros barrios, delincuentes, oficiales de la Seguridad del Estado. Miembros del Partido comunista e integrantes de las paramilitares organizaciones de masas , nos mantuvo recluidos en el interior de la vivienda, en contra de nuestra voluntad, desde horas tempranas del día y hasta las seis y treinta de la tarde. Tiempo que invirtieron en vociferarnos toda clase de ofensas y amenazas, sin importarles la presencia de mi pequeño hijo, de sólo cuatro años de edad, ni de mi esposa enferma de una Hipertensión endocraneana con perdida del sesenta por ciento de la visión como secuela.

Con toda impunidad los agresores impidieron por la fuerza la entrada a la casa de algunos invitados, entre los que se encontraban; Pedro Moisés Calderón, Jaime Leygonier, Carlos Ríos, Irene Martínez y José Antonio Fornaris.
Efectivos policiales arrestaron a los activistas de derechos humanos, Alexis Vizcaya Triana y Oscar Lanut Meriño, quienes estaban fuera de la sede apoyando el evento. También amenazaron con arrestar al activista Daniel Mesa Cantillo, Juan Bermud Tarancio y Fernando Rolando Pérez, a quienes desalojaron del lugar.
Situación especial sucedió sobre las dos de la tarde, cuando un funcionario llegó en un carro con chapa diplomática e intentó pasar a la sede del evento mostrando la invitación que portaba en sus manos. El señor aclaró que tenia inmunidad diplomática, según declaró a la turba, mientras se identificaba. A pesar de ello, el tumulto enfurecido le impidió el paso, además de ofenderlo, amenazarlo y agredirlo físicamente.
Es necesario aclarar que aunque no logramos identificar la identidad del funcionario desde el interior de la casa, solo fueron invitados el Sr. Stanislav Kazecky, de la Republica Checa, la Sra. Melanie Hodkins, del Reino Unido de Gran Bretaña, y de la Oficina de Intereses de los EEUU, el Sr. James Cason y los funcionarios jefes de los departamentos de Prensa y Cultura y de Derechos Humanos.
Se conoció que en la Provincia de Matanzas, frente a la casa de Josefa López Pérez, enfermera que estaría presente en el Taller, una turba de paramilitares desde la noche. Del viernes le prohibió salir para la Terminal de ómnibus en busca de trasladarse hacia la Ciudad de la Habana. A la enfermera Maria Victoria Sigler la interpelaron en su puesto de trabajo, para amenazarla con agredirla si se disponía a asistir al evento de salud.
En la Provincia Habana, al Dr. Tomas Fuentes lo amenazaron varios representantes de la autoridad con agredirlo en caso de que intentara salir para la Ciudad de la Habana.
Frente a la casa del Señor Candido José Hidalgo Gato, en la Provincia de pinar del Río, otra turba enardecida le prohibió trasladarse para asistir a la actividad programada. También en Pinar del Río, oficiales de la seguridad del estado efectuaron un registro de aproximadamente cinco horas en la casa del Dr. Richard, en presencia de la esposa y de sus dos pequeños niños, decomisándole algunos equipos y material de oficina, como venganza por haber evadido la prohibición de viajar. Igualmente fueron a casa del Dr. Giraldo para impedirle que participara en la actividad.
Sobre las once de la noche del viernes también se personaron efectivos policiales en el domicilio del Dr. Orestes Campos, quien vive en la Ciudad de la Habana, para advertirle que no le permitirían salir de su casa al otro día.
Un hecho curioso resulta que, a pesar de haberse invitado formalmente el día anterior a las agencias extranjeras de prensa AP y ANSA para que cubrieran el evento, y que, además el sábado se les informó sobre lo que acontecía respecto al actuar arbitrario, agresivo y peligroso de las turbas vandálicas, como también se le avisó por teléfono a los corresponsales de REUTERS, y FRANPRESS, y ninguno asistió al lugar a reportar el suceso.
Tan sólo quince días atrás otra turba de agresivos llevo a cabo un acto terrorista contra mi persona y familia por espacio de diez y siete horas y tampoco en esa ocasión la prensa extranjera acreditada en la Habana se molestó en cubrir la noticia.
Como he podido observar hasta el momento, cada vez que hay un evento oficial, planificado por las autoridades del régimen, esa misma prensa acreditada en el país generalmente asiste para cubrirlo, ojalá que algún día retomen y apliquen el precepto de la imparcialidad en sus labores profesionales.
• Director del Centro de Salud y Derechos Humanos “Juan Bruno Zayaz” CH. Cuba. E-mail: dersiferrer@yahoo.com