lunes, agosto 04, 2014

Un libro sobre curiosidades de la medicina es publicado en Cuba.

Plaza, La Habana (PD) No he podido sustraerme a la concepción de hacer estos comentarios sobre un pequeño libro titulado "Curiosidades de la Medicina", aunque usurpe un poco la idea de mi colega Frank Cosme de hablar de temas variados.
La obra fue impresa por la Editorial Orto, de Manzanillo, en 2006. Su autor es Tony Campíns Soca, quien ha publicado también otros textos parecidos como "300 cosas que debieras conocer".
Son 93 páginas, con temas que van desde el cuerpo humano hasta el sexo y la risa entre otros. La sencilla exposición de tales asuntos se convierte en una amena lectura, que aporta conocimientos no siempre al alcance de todos. El objetivo perseguido en esta tarea, según su prologuista el Dr. César Mustelier Fernández, es lograr que nuestros actuales galenos posean la erudición de los más antiguos. Bella pero muy difícil labor.
El inicio comienza con un hecho histórico nacional: el primer libro de medicina impreso en Cuba. Este acontecimiento se debe al belga radicado en suelo patrio Carlos Habré, quien en 1723 editó un folleto de 4 páginas llamado "Tarifa General de Precios de Medicina". Este hecho, además de de ser una publicación médica, es el primer texto elaborado en Cuba.
Continúa el material con un conjunto de anécdotas dispersas. Una de ellas señala que en el período de la China Imperial del gobernante Tsin She Huang-Ti, los médicos cobraban a sus pacientes por tener buena salud. Si uno de estos enfermaba, el doctor corría con los gastos y si moría tenía que poner en la puerta de su hogar un farolillo por cada fallecido. Hoy nuestros destacados profesionales, lejos de cobrar salario, estarían en deudas permanentes.
Un asunto que intriga desde su enunciado es: "Por el cutis se sabe si una persona es sexualmente activa o no". Se exponen puntos que afirman la teoría de como esta acción da brillo al cabello, pone la piel tersa, limpia los poros, es un deporte para estirar y tonificar casi todos los músculos del cuerpo, resulta una cura casi instantánea para depresiones leves y constituye entre otras un tranquilizante diez veces más efectivo que el Diazepam.
El capítulo dedicado al cuerpo humano es una verdadera curiosidad. Nos podemos enterar de que nuestra piel se renueva de cada cuatro a ocho semanas. El crecimiento de las uñas es de 0,5 a 015 mm por día, que las de las manos se desarrollan un 50% más rápido que las de los pies, las de los dedos largos aumentan más su tamaño que las de los dedos cortos y concluye al decirnos que por la noche se extienden más que por el día.
Existe un número que tiene una amplia repercusión en los asuntos médicos: el tres. Cita su autor cincuenta elementos donde este guarismo está presente en la salud. Señalemos como la más común que nuestro cuerpo se divide en tres partes: cabeza, tronco y extremidades. Las glándulas de la piel pueden ser sebáceas, sudoríparas y mamarias. La masticación cuenta con tres movimientos: elevación descenso y lateral. Estos ejemplos pueden servirnos de muestra.
La risa, como terapéutica, es un verdadero tratamiento para el organismo. Logra entre otras cosas, rejuvenecer al estirar los músculos del rostro, mejora los síntomas de la menopausia, previene infartos, baja la hipertensión, puede curar enfermedades psíquicas y favorece la creatividad y la imaginación, entre otras cosas. Se añade que los niños ríen hasta 400 veces al día y los adultos entre 20 y 30 veces nada más.
Llama la atención que el compilador de estas notas recogió 20 referencias de Internet de las 26 que contiene la obra, pues parecer tener acceso libre a este medio. Se agradece a este amigo su gestión, pero a su vez queda demostrado el grado de opresión que el Estado mantiene sobre la población común al limitar la información, una flagrante violación de los Derechos Humanos, como se halla establecido en la carta de las Naciones Unidas.

Fuente: Periodista digital