domingo, agosto 30, 2009

Dos médicos cubanos muy peligrosos.

Tipos peligrosos
Por: Juan Carlos Linares Balmaseda. *
La Habana, Cuba, 29 de agosto del 2009 – El Dr. Darsi Ferrer Ramírez proyecta ideas claras y profundas, tiene dotes de buen comunicador, sabe escuchar con agudeza, atesora prestigio humano, es ejecutivo y por consiguiente aglutina partidarios. Peligrosa estampa de antorcha encendida entre la hierba seca.
Darsi suscita cualidades personales que sincronizan con las de Dr. Oscar Elías Biscet, igualmente doctor y activista de derechos humanos. Ambos irradian energía positiva. Encausan un liderazgo frente a la dialéctica segregacionista de este régimen.
De acuerdo con el raciocinio de los segregacionistas de otros tiempos y lugar la causa de Martin Luther King también carecía de fundamentos legales, de ahí que “las leyes justas se respeten y las injustas se violen”. Otra coincidencia, los doctores Ferrer y Biscet se hallan en el ostracismo (la prisión) porque violaron leyes injustas.
Biscet cumplirá el próximo diciembre, 7 años en prisión, de una condena de 25 (cuando fue arrestado tenía 37 días de haber cumplido una condena política de 3 años). En libertad, por último intentó la creación de pequeños clubes que inculcaran valores de la no violencia en desobediencia a las leyes injustas. Mientras que Ferrer pretendía un propósito cívico, el de escrutar las aspiraciones de la población. Ferrer espera juicio en el destacamento o barraca No. 18 de la prisión Valle Grande.
Con tan solo echar un vistazo al procedimiento jurídico contra Ferrer se ve de manera tangible su esencia tramposa. Lo acusan por receptación: haber puesto en su casa unas ventanas de aluminio y cristal, y de guardar dos sacos de cementos para arreglar su casa y un poco de planchuelas de metal para cercar una pequeña área del portal exterior. Ingenuo cuestionamiento: ¿Cómo serán las ventanas y los portales de nuestra cúpula segregacionista?
Biscet y Ferrer erizan a los segregacionistas. Sus valores cívicos traspasan la línea de tolerancia y penetran con la palabra en el área protegida de la censura. Ellos decidieron mirar al futuro asumiendo una actitud más seria y digna ante la vida. Los líderes latinoamericanos deberían hacer lo mismo con respecto a Cuba. ¿Qué beneficio o qué temor les impide hacerlo?
Fuente: Payo Libre