lunes, noviembre 03, 2008

¿Enferma yo?... ¡t'as loco!

Por: Claudia Cadelo de Nevi.
Ayer a las seis de la tarde me llama una de mis mejores amigas, para que vaya para el CIMEQ, que su padre (seguroso retirado) se está muriendo. Es mi amiga desde que nací, y a su padre le tengo cariño. Aquí en Cuba las relaciones inter-familiares han llegado a niveles realmente retorcidos (mi padre también era de la seguridad). Lo primero que pensé fue “está loca, al CiMEQ no me dejan entrar ni muertos” pero no fue así, entré por la puerta colada y nadie me preguntó nada, a pesar de pasarme 20 minutos con cara de “dónde estoy…dónde está el elevador por diossssss” y terminar metiéndome con cara de terror en uno de carga. Ya antes de niña había estado allí, mi padre me llevaba cuando estaba enferma y recuerdo algunas cosas.
No ha cambiado nada, en casi veinte años, literalmente. Por supuesto que no se compara al Calixto García, o al Fajardo, que parecen haber sido bombardeados (a pesar de los arreglos que por alguna extraña razón no se notan mucho). He pasado mucho tiempo de mi vida en hospitales, estuve cinco años ingresando a mi abuela en el Fajardo cada seis meses y a mi primer novio lo cuidé casi un año entero en el hospital Calixto…que nadie me diga que salud en Cuba por lo menos es grrrra…¿por lo menos qué? Por lo menos tenemos buenos anticuerpos y la gente se salva, a veces…sinceramente es un milagro (he visto desde una manguera de neumotórax o un fémur puestos al revés hasta un apagón de una hora en terapia intensiva durante un ciclón, Calixto García, año 2002 o 2003 no recuerdo, porque no había planta).
Además de la abulia general de los médicos y las enfermeras y el maltrato diario (ellos tampoco viven de sus salarios), las malas condiciones y la cochiná son el status quo. Pero mi amiga estaba deprimida, me comenta: una semana para hacerle un Eco, otra semana para que lo vea un Especialista, más de un mes esperando una máquina rota, a veces las pastillas vienen cambiadas; y yo me pregunto: ¿qué hacen los falsos techos medio rotos, los relojes de las paredes todos parados y con una hora diferente…? ¿No se supone que aquí sea dónde mejor están? ¿Si aquí están así, qué quedará para nosotros?
Fuente: Octavo Cerco.
Foto: Claudio Fuentes Madan