jueves, junio 10, 2010

Un enfermo de SIDA en Cuba espera por un colchón y una paciente espera por atención médica en el Hospital Calixto García.

En la primera información un paciente de SIDA en Cuba espero por los servicios sociales, para tener un colchón, vean cuando le fue asignado el colchón. En tora información la periodista independiente Dania Virgen García nos dice las vicisitudes que pasó una enferma cubana en un Cuerpo de Guardia.
Desde La Habana, Mario José Delgado González reportó hoy las denuncias de la madre de un enfermo de SIDA, fallecido recientemente, en las que ésta acusa a los funcionarios del Departamento de Seguridad Social de Alamar de corrupción al apropiarse del material que pertenece a los enfermos.
Yolanda Domán ha dicho en declaraciones recogidas por Delgado González: "Él estaba en espera de un colchón personal desde hacía siete años que se le diagnosticó como seropositivo, estaba en espera de la instalación de un teléfono fijo para emergencias, además del televisor prometido por el gobierno a todos los casos sociales; y cada vez que entraban se lo repartían entre ellos o se lo daban a sus amiguitos y nada más. Estoy harta. Pero no estoy aquí por eso, no. Estoy aquí porque después de muerto a mi hijo le vinieron a traer el colchón personal para su cama".
La madre del fallecido se ha quejado públicamente en la sede del Poder Popular en Alamar.
LA HABANA, Cuba, 10 de junio del 2010.-La paciente, de 54 años, llegó al Hospital Calixto García, en La Habana, a las dos de la madrugada del día 4 de junio. Llegó con fuertes dolores de cabeza, nauseas, vómitos. Permaneció tirada en una camilla, sin conocimiento, embarrada de vómitos y orines, sin que le hicieran nada, casi seis horas, hasta que, a las 8 de la mañana, finalmente la atendió un médico.
Al principio pensaron que era una crisis de hipertensión. Sólo se dieron cuenta de la gravedad del caso gracias a los médicos y enfermeros que fueron a buscar al hospital “Cira García” los familiares de la enferma, que por suerte, tenían amistades en aquel hospital.
Entonces descubrieron que en realidad había sufrido un infarto cerebral. Las tantas horas sin atención agravaron el estado de la paciente y le produjeron una hidrocefalia. A las dos de la tarde le hicieron una operación de cráneo, por vía endoscópica, que duró casi cuatro horas.
La enferma sigue reportada grave. Los médicos tienen pocas esperanzas de que se salve.
Conozco los hechos porque acompañé al hospital a una amiga, familiar de la enferma. Otra triste historia de nuestros hospitales, sucios, mohosos, donde escasean las medicinas y los médicos.