lunes, noviembre 13, 2006

Impacto del Embargo en la Salud del pueblo en Cuba. Parcialidad aberrante.

Dr. Eloy A González.

Un extenso estudio de la Asociación Americana para la Salud Mundial ha llegado a mis manos, tal vez a destiempo. Esta organización (AASM) emprendió este estudio acerca del impacto de la política de los Estados Unidos en la población cubana a mediados de la década del 90’s.1
Entre 1995-1996 un equipo de investigadores de esta organización 2, llegó a conclusiones sobre las repercusiones del Embargo de los EEUU a Cuba, al poner ésta política: “restricciones en la entrega de material sanitario y en asegurar la alimentación”. No hay palabras mal dichas, sino mal interpretadas. ¿Como corresponde interpretar esto?
Después de vivir 40 años en una Dictadura que todo lo controla, me resulta difícil entender quién debe suplir mis necesidades sanitarias y quién debe asegurar la alimentación de la población cubana bajo el actual gobierno. Es decir quién debe cuidar, curar y alimentar a los esclavos.
Pero retomemos el estudio. Lo que hicieron los investigadores de la AASM fue,- según ellos-, analizar las repercusiones del Embargo en Cuba y estudiar los documentos sobre las experiencias del Embargo con que contaban las empresas cubanas de Importación, dudosa fuente esta última. Dicen haber visitado 46 centros de tratamiento, -médicos, debemos de suponer -, y haber realizado 160 entrevistas a profesionales médicos y otros especialistas, etc., etc.…,. “A fin de determinar el impacto de las sanciones de los Estados Unidos en la Salud Pública de Cuba”.
No dudamos de la veracidad de muchos datos aportados en este informe, pero el informe en si es parcial, y no analiza el contexto político y económico en su totalidad. Se inserta en una realidad de mediados de la década de los 90’s, donde la manipulación política del régimen cambio el discurso y la información a emplear a su entera conveniencia para tratar de explicar el drama social en que estaba sumergida la Nación después de la debacle del Campo Socialista.
La realidad y posible impacto del Embargo en la Salud y la Alimentación del pueblo cubano, debe someterse a un examen que no excluya los datos de referencia del Sistema de Salud cubano antes del 1959, para después, individualizar la década de los 60’s teniendo en cuenta los cambios y sobresaltos que se produjeron en este período de tiempo; propios de un régimen que se imponía por la fuerza y se consolidaba en el Poder.
Después aparece un período entre 1971-1991 de sovietización, economía subsidiada, aventuras internacionalistas y un discurso triunfalista en todos los órdenes, sobre todo, en materia de Salud, Educación, Cultura Física y Deportes. De tal suerte que nos convertimos en el pueblo más saludable, mejor educado, más fuerte y con más medallas olímpicas; y todo esto a pesar del Bloqueo Imperialista.
Nos enteramos de la noche a la mañana que ya éramos una Potencia Médica Mundial. Hasta el propio Dictador; de forma algo tardía y por el mismo tiempo en que la Asociación Americana para la Salud Mundial (AASM) rendía su informe, afirmaba: “Nuestro País ha pasado de la Medicina Preventiva…, a una medicina sofisticada, y hoy tenemos cosas que no las tiene nadie” .3
Con la desintegración del Campo Socialista y con ello el colapso de la economía cubana parasitaria como consecuencia del cese de los subsidios que provenían de la Ex-Unión Soviética y otros países de la Europa del Este fue que se retomó el olvidado discurso del criminal Bloqueo Imperialista, a fin de re-definir y explicar todos nuestros males.
Recordemos que antes del 1991 hablar del Bloqueo era hablar de una política Imperialista que había sido vencida, destruida y lanzada al olvido. La Revolución se había encargado de luchar y vencer al Bloqueo. Por aquellos tiempos como que vivíamos seguros, felices, bien alimentados y saludables.
Si se retomó el tema del Bloqueo en el 1991 fue para explicar la política y las medidas que se emplearon cuando se inicio el llamado Período Especial en tiempo de paz, y de paso, sensibilizar a aquellos en el extranjero,- siempre “solidarios” con la Revolución Cubana-, para que se aprestaran a enviar donaciones tras donaciones. Ni en aquel momento se minimizó ni ahora debe de minimizarse, el volumen y el alcance de solución que tuvieron,- y aún tienen-, estas donaciones de medicamentos y suministros médicos.
Tal vez, “los distinguidos expertos médicos”, como se auto titulan en el informe estos investigadores, no contaron con el tiempo suficiente en el año que duró el estudio para entrevistar a los médicos y a otros profesionales que forman parte de la variada sociedad civil cubana. Bien pudieron estos distinguidos investigadores entrevistar a los miembros de Instituto de Economistas Independientes de Cuba e incluir en sus documentos de referencias, los múltiples estudios que sobre la realidad cubana estos economistas habían elaborado por aquel tiempo. Muchos de estos profesionales cuentan con una vasta experiencia por haber trabajado por largos años en dependencias centrales del Estado cubano.
¿Por qué no consultaron a los profesionales del Colegio Médico Independiente de Cuba ó extendieron sus indagaciones a los miembros de otras organizaciones profesionales y sindicales independientes?
Es por eso que a los investigadores de la Asociación Americana para la Salud Mundial nos les resulta difícil afirmar, en virtud de las fuentes de información que tuvieron en Cuba, los siguiente: “el embargo de los EEUU contra Cuba ha perjudicado dramáticamente la Salud y la nutrición de extensos grupos de la población cubana……., gracias a la capacidad del gobierno cubano se ha impedido una catástrofe humana”.
Muchos aspectos de este u otros informes quedan por analizar; sobre todo a la luz de los argumentos que sostiene el Departamento de Estado de los EEUU al respecto 4; y de la realidad actual en el intercambio comercial,- cada vez mas creciente-, entre los EEUU y Cuba, entre otros aspectos a considerar.
Existe en todo esto muchos malentendidos, alguna desinformación y mucha pero mucha manipulación por parte de la Dictadura castro-comunista, y este tema como otros relativos a la salud de los cubanos, debe ser objeto de un exacto escrutinio que supere la parcialidad aberrante de investigadores foráneos y de los “comisarios de bata blanca” que mandan en Cuba.
Parcialidad aberrante y muestra de incontinencia en los argumentos es el que demostró el autor: A. Kirkpatrick, después de analizar el papel de los EEUU en la escasez de alimentos y medicamentos en Cuba; cuando afirma:”el gobierno de los Estados Unidos habla mucho de las violaciones de los Derechos Humanos en Cuba…., cuando se descubren violaciones de los DDHH en los Estados Unidos. Además, hay que considerar que Washington ha exagerado sus alegaciones de abuso de los Derechos Humanos en Cuba, hasta el extremo de codificarlos en una Ley” .5
Muchos de los analistas extranjeros hablan del costo social y económico del embargo, sin detenerse por un instante a considerar el costo que representa para una Nación el vivir durante 45 años bajo una férrea Dictadura, que produce, entre otras cosas una economía disfuncional y un espejismo de bienestar social colectivo.
Un día, el cual alcanzáremos a ver, será posible el análisis de todo y cada uno de las factores que intervinieron en los procesos de bienestar social que se hayan producido en nuestro país, - si es que se produjeron-, así como del impacto de políticas erradas. Todo lo cual será objeto de estudios de los investigadores cubanos cuando puedan trabajar libres de trabas y manipulaciones.
Para ese tiempo,- tal vez-, no necesitemos de distinguidos expertos médicos de otras latitudes.
© 2004

[1] Prohibición de alimentos y medicamentos: el impacto del embargo de los Estados Unidos en la salud y la nutrición en Cuba. Resumen Oficial. Miel Fran y Ágil Red. Para la Asociación Americana para la Salud Mundial.
[2] American Association for World Health. Washington ,DC
[3] Fidel Castro, marzo de 1997
[4] El embargo de los EEUU y la Salud Publica en Cuba. Mito y Realidad .Informe del Departamento de Estado de los EEUU. 5 de agosto de 1997
[5] Anthony Kirkpatrick. El papel de los Estados Unidos en la escasez de alimentos y medicamentos en Cuba.