viernes, septiembre 02, 2005

Medicina e Educação em Cuba - dois dos mitos preferidos do idiota latino-americano



Álvaro Velloso
Um sujeito diz hoje na seção de cartas do Globo que "ninguém se opõe à viagem do Governador Garotinho a Cuba", e que o único problema da viagem é o tamanho da comitiva que ele levou.
Uma observação para esse nosso amigo: ninguém sou eu. Claro que essa oposição não terá importância nenhuma, mas eu me oponho à viagem do nosso governador, como me oporia a que qualquer outro político com influência direta nos destinos do lugar onde moro viajasse para Cuba. Principalmente para travar acordos nas áreas de saúde e educação!
A educação cubana nada mais é que um gigantesco empreendimento de lavagem cerebral. A esquerda costuma se gabar de que em Cuba há poucos analfabetos, mas o que adianta saber ler e escrever se não existe liberdade de expressão e se o seu campo de leitura é determinado por imposição estatal? A alfabetização só será útil para os que escaparem da ilha!
Quanto à medicina, reproduzo aqui parte de um artigo publicado numa revista de Montevidéu. Notem especialmente a referência ao projeto do "médico de família", já aplicado em Niterói e que o nosso governador pretende implantar no Estado inteiro:
"Con frecuencia canales de TV de Montevideo transmiten pedidos de dinero para financiar tratamientos médicos en Cuba, dando a entender que la medicina en ese país posee un alto nivel. A ese respecto, una pregunta se impone: más allá del mito, ¿cuál es la realidad sobre la medicina cubana?
"Me permito citar brevemente tres ejemplos para que el lector pueda juzgar por sí mismo. Primero, el de la tan publicitada vacuna contra la meningitis B. Un estudio del conceptuado Centro de Vigilancia Epidemiológica (CVE) del Estado de San Pablo, Brasil, dado a conocer recientemente, recopila datos estadísticos demoledores acumulados durante los últimos años que muestran la ineficacia de la vacuna cubana contra la meningitis B en los niños menores de cuatro años, los más vulnerables a esa terrible enfermedad. Segundo, el de la no menos publicitada terapia de transplante y regeneración del sistema nervioso. El Dr. Manuel Aracena, del Colegio Médico de Chile, después de un viaje a Cuba para analizar la realidad sobre ese tratamiento, no encontró ningún paciente que presentase 'mejoría objetiva' y tampoco pudo obtener 'ningún caso publicado' que comprobase científicamente un resultado positivo. Tercero, sobre el tratamiento de la retinitis pigmentosa, la American Medical Association (AMA) ha alertado sobre los 'catastróficos resultados' en ese campo: “los enfermos tratados acaban peor de lo que estaban antes de someterse al tratamiento electro-ozonante” de la medicina cubana.
"Más allá del mito paradisíaco, esta es la triste realidad. Mucho más podría añadirse sobre los tristes resultados de la medicina cubana. Capítulo aparte es lo relacionado con el control psico-social de la población. Los médicos cubanos son mitad facultativos, mitad comisarios políticos del Partido Comunista. Un texto oficial de la especialidad de Medicina General Integral incluye un capítulo para adiestrar al mentado “médico de familia” en la manipulación y modificación de aquellas “actitudes no deseables” de los desdichados pacientes, que se aparten de la anticristiana “moral socialista”. La Asociación Médica Británica ha denunciado, por su parte, el uso indebido de la psiquiatría para castigar a los opositores con crueles tratamientos.