martes, enero 07, 2014

El subsistema de atención primaria en Cuba está deteriorado; el sector médico cuestionado; un recorrido por los consultorios del Médico de la Familia en La Habana.

Por Ernesto García Díaz.
El oficialista periódico Granma, en su edición del pasado 23 de diciembre, resumió la intervención del Dr. Roberto Morales Ojeda, ministro de Salud Pública de Cuba, bajo el titular “La lucha por la salud es de todos”. Acto seguido,  esbozó: “Cuba cuenta actualmente con 56 mil 600 médicos laborando en el país, sin contar los más de 21 mil que se desempeñan en el exterior, lo cual lo ubica como uno de los mejores en el mundo en cantidad de galenos por habitantes”.
El ministro no dijo la cantidad de habitantes que podían ser atendidos por un médico. Al parecer olvidó los informes emitidos por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) en el 2012, momento en que la población residente en la Isla contaba con 11,163 934 millones de habitantes. Tampoco habló de las causas por la que decreció  en 54 mil 600 personas, con un saldo negativo del 1.5% por habitantes.
La ONE, según informes del propio Ministerio de Salud Pública (MINSAP) indicó en el 2012 la existencia de 82 mil 065, de ellos 13419 médicos de familia, 13 mil 998 estomatólogos, 2916 farmacéuticos y los restantes 51732 facultativos, cuya nomenclatura no se describe, seguramente corresponden a los servicios de especialidades, científicos, docentes, misiones, etc.
La autoridad del MINSAP, en su informe comete errores e imprecisiones sobre las cifras de médicos cubanos dentro y fuera del país. Enmarca una cantidad aproximada de 77 mil 600 galenos y deja de informar la situación laboral de 4 mil 465, según la información brindada por la ONE. El dirigente comunista no precisó en su informe la cantidad de médicos que han sido liberados o que han desertados en las misiones, ¿A caso, serán más de 4 mil médicos?
El ministro debiera aclararle esto al pueblo
El titular del sector reseñó que la atención médica  por habitante es una de las mejores del mundo. Nos imaginamos que los diputados ese día se quedaron dormidos o exhaustos de tanta mentira, pues no se publicó por los medios informativos cuestionamiento alguno. El pueblo comenta una realidad muy distinta a la informada y desconoce los argumentos que utilizó el funcionario para consignar a vuelo de pájaro tamaña mentira.
Las estadísticas de salud del régimen están distorsionadas. La atención primaria que prestan los deteriorados consultorios médicos de familia, no se sostienen con un médico por cada 137 habitantes, como hace ver el régimen, cuando lo cierto es que en la mayor parte del país un médico atiende a más de 831 habitantes.
Es una villanía la información que brindó el burócrata del MINSAP, al dividir la población existente en Cuba entre todos los médicos estén o no prestando servicios en el país, pertenezcan o no al subsistema de atención primaria y me refiero al apabullado “Programa del Médico y la Enfermera de Familia”. Y, no entramos a profundizar los servicios estomatológicos y hospitalarios cuyas cifras son alarmantes. Como la de 1 estomatólogo por cada 804 habitantes.
Queda mucha tela por cortar
Por otra parte, es poco creíble que al cierre del 2013 se hayan prestado 61 millones de consultas médicas y que de ellas 41 millones correspondan a consultas del subsistema de la atención primaria.
Si realmente se refieren a los consultorios médicos, es irritante dicha información; aún más consignar que hay una “recuperación paulatina” de ese importante subsistema de atención al señalar que crecieron en 1 millón de consultas más que en el 2012, cuando el servicio de medicina general integral ese año cerró, según la ONE, con 22 millones 433 mil 396 consultas.
¿El MINSAP llevará una estadística al margen de la oficial?  Según la ONE, en el 2012 se realizaron 81 millón 160 mil consultas médicas, bajo los formatos de las consultas externas; y consultas de cuerpo de guardia y estomatológica. Las primeras por especialidad médica, que incluye medicina general integral, medicina interna, dermatología, psiquiatría, cardiología, cirugía general oftalmológica, ortopedia y traumatología, pediatría y obstetricia.
Preguntamos: ¿Por qué los servicios primarios de salud en el 2013 dejaron de hacer 20 millones 160 mil consultas menos que en el 2012?  ¿Por qué el ministro de salud habla de crecimiento paulatino en un subsistema corroído y deteriorado?
Prueba de terreno
Lo antes dicho lo corroboramos durante dos días de terreno y en horario laboral por los municipios habaneros de Boyeros, Plaza de la Revolución, Centro Habana y Habana del Este, donde constatamos la verdadera realidad del “Programa del Médico y la Enfermera de Familia”.(Las imágenes fotográficas de los lugares visitados hablan por sí solas).
En Alta Habana, Boyeros, visitamos el consultorio de calle 10 y 7mª. Estaba cerrado y no tenía su Pancarta de Información. Poco pudimos referenciar del médico que atiende allí. Una vecina nos dijo que hacía días que no iba, seguramente por las festividades de fin de año.
En Plaza de la Revolución, nos presentamos en varios consultorios de la zona céntrica de El Vedado, fuimos al consultorio No. 3 de calle 19, entre L y K, lamentablemente, también cerrado pero al menos con la Pancarta de Información, donde consta que es atendido por la Dra. Grisell Garcell Calderas y  la enfermera Idelmis Nicholas.
Una señora que pasaba  nos dijo que no siempre está la doctora, que fuera al Edificio Focsa, por calle M y 19, que allí algunas veces y con más frecuencia está el médico y hay una farmacia. Hasta allí nos dirigimos, pero no pudimos pasar porque el custodio nos impidió su acceso, nos dijo simplemente que no estaba. Que viniéramos el próximo día a ver si trabajaba, pero más seguro el próximo año (2014).
Buscando al agraciado médico de la atención primaria, una vecina fortuita de la zona nos recomendó fuéramos al consultorio No.4 de la calle 13 entre L y M. Para nuestra sorpresa, la edificación del galeno está ubicada estrechamente en los bajos de un edificio con un pequeño pasillo donde hay tres butacas de madera y dos teléfonos de llamadas locales y nacionales. Estaba cerrado, pero con su Pancarta de Información, acreditando a las Galenas Liliana Pliego y Yozandra Ruiz; así como a la enfermera Cristina Heredia.
En Centro Habana estuvimos en dos pertenecientes al Consejo Popular “Cayo Hueso”, ubicados en la calle Vapor y Espada; y  en la calle Hospital y 27 de Noviembre. Ambos estaban cerrados, el primero sin Pancarta de Información y el segundo colmado sus alrededores de desechos sólidos putrefactos. Era el consultorio No.20, atendido por el Dr. Residente Sergio Riguera Omonte y la enfermera Licenciada Celia Izquierdo.
En este último sitio nos llamó la atención su pancarta que informaba que atienden una población de 1354  habitantes. Al menos en este consultorio no hay ocultamientos de información y constituye un referencial que contrasta con lo expuesto por el Ministro de Salud, que señalaba a Cuba dentro de los mejores del mundo en atención primaria por habitante (137 habitantes por un médico en el 2012).
También visitamos en dos oportunidades la oficina de atención a la población del municipio Centro Habana. A pesar de sus plegables explicativos. La oficina se mantuvo cerrada sin atención al ciudadano.
Nuestro recorrido concluyó en la Zona de Micro X, del habanero municipio de la Habana del Este, ruta final de los microbús o taxis ruteros,  P-11 (ómnibus doble) y autos de alquiler.  Visitamos dos consultorios, cercanos unos del otro, limitados por las calles 1era B y 1era C; ninguno estaba  en funciones ni tenían Pancartas de Información. Vecinos nos explicaron que hace semanas no van los galenos. La vecina del consultorio de calle 1era C, nos dijo lleva algún tiempo cerrado, pues la doctora está en prestación de servicio en un hospital y no se sabe si viene en el 2014.
La población, al no poder contar con el Médico  y la Enfermera de Familia de cabecera, tiene que acudir  al centro de salud (policlínico u hospital) para ser atendida por cuerpo de guardia.
En resumen, el subsistema  de atención primaria en Cuba está deteriorado; el sector médico cuestionado, los galenos buscando alternativas de misiones para paliar sus necesidades, escapar de la Isla o enfrentarse a diario al trabajo, desesperanzados por los falsos discursos y el pueblo expuesto a su mala calidad.

Fuente: Cubanet